SANTO DOMINGO, R.D. — Escanear un código QR para ver un menú, pagar un servicio o entrar a una promoción ya es algo normal. El problema es que esa misma comodidad se está usando para engañar a usuarios con una modalidad conocida como “quishing” (phishing mediante QR): códigos falsos que te llevan a páginas fraudulentas para robar datos, capturar contraseñas o hacerte autorizar pagos.
En la práctica, el QR no es “mágico”: casi siempre abre un enlace. Y si el enlace es malicioso, el riesgo es el mismo que con cualquier phishing tradicional.
¿Cómo funciona la estafa del QR?
Los casos más comunes suelen seguir este patrón:
- Te presentan un QR “legítimo” (en un afiche, un poste, una mesa, un parqueo, un mensaje, o incluso pegado encima de otro QR real).
- Lo escaneas y tu móvil abre una web que imita una marca conocida (banco, delivery, servicios, tienda, soporte técnico, etc.).
- Te piden “verificar” algo: iniciar sesión, actualizar datos, poner un código, autorizar un pago o descargar una app.
- Si caes, pueden robar tu cuenta, capturar tus credenciales o redirigirte a una pasarela de pago falsa.
Señales de alerta (si ves esto, desconfía)
- El QR está pegado como sticker encima de otro o luce “reemplazado”.
- Al escanear, el enlace parece raro: dominios largos, letras cambiadas, o terminaciones extrañas.
- La página te mete prisa: “último intento”, “tu cuenta será bloqueada”, “verifica ahora”.
- Te piden datos que no tienen sentido para un QR: contraseña, códigos de verificación, datos bancarios completos.
- Te lleva a descargar una app fuera de las tiendas oficiales.
Checklist rápido antes de escanear (30 segundos)
- Mira el enlace antes de abrirlo (la mayoría de cámaras/lectores lo muestran).
- Si es pago o trámite: mejor entra tú manualmente a la web oficial o usa la app oficial.
- Si el QR está en la calle: verifica que no esté encima de otro.
- No inicies sesión desde una página abierta por QR si no estás 100% seguro.
- Activa medidas de seguridad:
- Verificación en dos pasos en WhatsApp.
- Bloqueo del teléfono (PIN/biometría).
- Actualizaciones al día.
¿Y qué tiene que ver WhatsApp con esto?
Muchísimas estafas usan WhatsApp como “enganche”: te mandan un QR “para confirmar identidad”, “para ver un supuesto documento”, “para reclamar un premio” o “para entrar a un grupo”. En realidad, buscan que abras un enlace o que entregues códigos.
WhatsApp y otras plataformas recomiendan no compartir códigos de verificación, activar verificación en dos pasos y desconfiar de mensajes inesperados con enlaces o urgencia.
¿Qué hacer si ya escaneaste un QR sospechoso?
- Cierra la página y no descargues nada.
- Si ingresaste contraseña: cámbiala de inmediato (y en cualquier sitio donde uses la misma).
- Activa o refuerza el 2FA (doble verificación).
- Si diste datos bancarios: contacta tu banco y monitorea movimientos.
- Revisa tu móvil por apps raras y permisos extraños.
En resumen
El QR no es malo, pero es un atajo directo a un enlace. Trátalo como tratarías un link recibido por mensaje: revisa, desconfía si hay urgencia y usa canales oficiales cuando sea pago, cuenta o verificación.



