El mes de febrero es considerado el mejor momento para el avistamiento debido a la mayor concentración de ejemplares en la bahía.
Tradicionalmente la Temporada Ballenera en la República Dominicana comienza el 15 de enero y se extiende hasta el 31 de marzo, período en el que todos los años, cientos y miles de ballenas jorobadas (Megaptera noveaengliae), viajan por el Atlántico Norte, para concentrase en los mares de la costa norte de este país, muy especialmente en los Bancos de la Plata, de la Navidad, del Pañuelo y la Bahía de Samaná, con el propósito de realizar el cortejo y los rituales que preceden el apareamiento y la reproducción de esta especie de mamíferos marinos, el segundo animal más grande del mundo que todavía habita sobre el planeta Tierra.
La gracia de la Yubarta, como también se le conoce en nuestro país, consiste en el espectáculo indescriptible que ella, y solo ella, puede escenificar durante el invierno boreal, en las cálidas aguas marinas dominicanas, con saltos, soplos, cantos, danzas y movimientos propios del cortejo o enamoramientos que dan inicio al proceso de la reproducción.
Este es el evento natural más hermoso e impresionante que ocurre en los océanos del mundo y esa es la razón por la cual Samaná comienza su fiesta turística o temporada de visitación, justo al terminar la Navidad, pues el avistamiento que atrae mayor cantidad de turistas, se da al finalizar enero y durante todo el mes de febrero, para disminuir paulatinamente en marzo y terminar en la primera semana de abril.
Esta visitación es cada vez mayor y como todo el mundo quisiera vivirlo en primera fila, requiere de una planificación previa y muy bien preparada por parte del Ministerio de Medio Ambiente en coordinación con las autoridades locales, pues se trata de una actividad muy delicada, donde entran en riesgo la vida de estas graciosas criaturas de los mares y la propia vida humana.


