El presidente estadounidense Donald Trump inauguró oficialmente su Junta de Paz el 22 de enero de 2026 en Davos, Suiza, un organismo internacional que él mismo preside y que ha planteado como una posible alternativa o sustituto de las Naciones Unidas.
Detalles clave de la Junta de Paz
Surgió inicialmente para supervisar la reconstrucción y la tregua en Gaza tras la aprobación de su plan de paz por el Consejo de Seguridad de la ONU. Sin embargo, Trump ha expandido su mandato para mediar en conflictos globales bajo un modelo que considera más ágil y menos burocrático.
Trump es el presidente vitalicio del organismo. Solo él tiene la facultad de invitar o expulsar a los miembros, y las naciones que aspiren a ser miembros permanentes deben aportar mil millones de dólares.
Aunque Trump ha declarado que la Junta podría trabajar «en conjunto» con las Naciones Unidas, también ha lanzado duras críticas, afirmando que la ONU «nunca ha estado a la altura» y sugiriendo que su nuevo organismo podría reemplazarla en la resolución de guerras.
Participantes y reacciones
Líderes como Vladímir Putin, Xi Jinping, Benjamín Netanyahu y Volodímir Zelenski han sido invitados al proyecto.
Entre los países que han aceptado ser miembros del organismo se encuentran Israel, Argentina y Egipto, mientras que otras naciones como Francia, Noruega y Suecia han declinado participar por temor a que la iniciativa socave el orden internacional basado en la Carta de la ONU.
El lanzamiento ocurrió durante el Foro Económico Mundial de Davos, donde las tensiones se agravaron por las recientes presiones de Trump sobre el control de Groenlandia
El secretario general de la ONU, António Guterres, afirmó este miércoles a través de uno de sus portavoces que la Junta de Paz de Trump es, por ahora, «amorfa», y subrayó que la respalda «estrictamente» para su labor en la Franja de Gaza



