Google (Alphabet) ha acordado pagar una multa de 68 millones de dólares para resolver una demanda colectiva en Estados Unidos tras descubrirse de que Google Assistant (Asistente de Google) violaba la privacidad de los usuarios. Así es, esta demanda busca cerrar el proceso judicial en el que se le acusaba de grabar conversaciones privadas de usuarios sin consentimiento debido a activaciones accidentales. El pacto se presentó como acuerdo preliminar en un tribunal federal de San José, en el estado de California, y todavía necesita la aprobación de la jueza.
Según los demandantes, el problema se producía cuando el asistente interpretaba erróneamente conversaciones normales como si fueran las “palabras de activación”. Y es que todas estas plataformas recurren a una palabra clave que sirve para su activación, escuchar, y responder a tu consulta. En este caso concreto, el Asistente de Google se activa con “Hey Google” o “Okay Google”). Pues se indica, estas activaciones fallidas o erróneas, conocidas en el litigio como “false accepts” (falso positivo), habrían provocado que el sistema registrara y difundiera fragmentos de audio, y que después algunos usuarios notaran publicidad segmentada relacionada con lo que habían dicho, lo que alimentó la sospecha de un uso comercial de esas grabaciones ilegales.
Google niega haber actuado mal, pero ha optado por llegar a un acuerdo y cerrar la demanda relacionada con su Asistente
La versión oficial es que Google ha negado haber actuado mal, pero ha optado por llegar a un acuerdo para evitar el coste, el riesgo y la incertidumbre de continuar con el litigio. Además, la compañía rehusó comentar públicamente el caso en el día de hoy. El acuerdo cubriría a personas que compraron dispositivos de Google o que sufrieron esas activaciones accidentales desde el 18 de mayo de 2016.
Esta multa es ligeramente más baja que la que pagó Apple con un acuerdo firmado en diciembre de 2024. En este, Apple acordó pagar 95 millones de dólares por un caso similar con su asistente Siri. Pero Google aún podría pagar más, ya que los demandantes en el caso de Google podrían pedir hasta un tercio del fondo (en torno a 22,7 millones) en honorarios. Por lo que finalmente pagaría cerca de 91 millones.
Este es el resultado de una demanda colectiva iniciada en el año 2019
El acuerdo de 2026 nace de una demanda colectiva que empezó a tomar forma en el año 2019. En la cuarta demanda consolidada, presentada dos años después, los demandantes sostenían que el Asistente de Google podía activarse sin la palabra clave y grabar comunicaciones privadas. Comunicaciones que luego usaba o divulgara a terceros y/o aprovecharlos con fines como mostrar publicidad personalizada.
El punto de inflexión llegó con una resolución de julio de 2021. Fue cuando la jueza que hoy en día lleva el caso, Beth Labson, permitió que “gran parte” del caso siguiera hacia delante. Para ello mantuvo las reclamaciones bajo las leyes de privacidad de California, algunas federales, y también el incumplimiento contractual (mientras tumbaba las de protección al consumidor de California, aunque permitió que se volvieran a presentar).
La jueza razonó que, si el asistente se activaba con la frecuencia alegada, los usuarios podían tener una expectativa razonable de ver vulnerada su privacidad al hablar. También añadió que la política de privacidad no avisaba de forma suficiente de que se usarían grabaciones realizadas sin activación manual ni “palabra clave”. Google defendía, entre otras cosas, que los demandantes no habían acreditado el daño y que nunca se había prometido que el asistente solo se activaría cuando el usuario lo pretendiera.
(c) AGENCIAS (27.01.2026)



