El Consejo Nacional de Educación aprobó una propuesta que busca regular el uso de celulares dentro de las aulas, con el objetivo de reducir las distracciones durante las horas de docencia
Eymi Silvestre
SANTO DOMINGO, R.D.— El uso de dispositivos móviles en las escuelas, como grabaciones dentro de las aulas, difusión de videos inapropiados y redes sociales para exponer situaciones ocurridas en los centros educativos, ha generado preocupación entre docentes, directivos y autoridades del sistema educativo.
Ante esta realidad, el Consejo Nacional de Educación aprobó una propuesta que busca regular el uso de celulares dentro de las aulas, con el objetivo de reducir las distracciones durante las horas de docencia y enfrentar situaciones derivadas del uso inadecuado de estos dispositivos.
La iniciativa surge a partir de un estudio basado en encuestas realizadas a estudiantes, docentes y personal educativo a nivel nacional, cuyos resultados reflejaron una alta preocupación por el impacto del celular en el proceso de aprendizaje.

De acuerdo con Jaime Tolentino, presidente de la Federación Nacional de Asociaciones de Padres, Madres y Amigos de la Escuela (APMAES), el principal objetivo de la propuesta es limitar el uso de celulares durante las horas de clase, salvo cuando sea estrictamente necesario para actividades académicas.
“El punto más importante es el uso en horas de docencia, porque distrae. Según las encuestas que se hicieron entre los mismos estudiantes y maestros, hay una distracción por el uso del móvil”, explicó a El Día.

Tolentino señaló que en muchos centros educativos no existen reglas claras sobre el uso de celulares o estas solo se comunican de forma verbal, lo que permite que algunos estudiantes los utilicen durante las clases para escuchar música, ver contenido o realizar otras actividades no relacionadas con el aprendizaje.
Encuestas reflejan preocupación
El estudio que dio origen a la propuesta incluyó consultas a estudiantes, docentes y personal de centros educativos en todo el país.
De acuerdo con Tolentino, los propios estudiantes reconocieron el impacto negativo que puede tener el celular dentro del aula.
“Los estudiantes mismos dijeron que hay una distracción y que hay un mal uso. Inclusive reconocieron que el celular afecta el aprendizaje”, indicó.
Detalló que los resultados reflejaron que un 86% de los estudiantes consideran que el uso del celular representa una distracción.
El levantamiento también evidenció otras problemáticas asociadas al uso de dispositivos móviles en los centros educativos, como grabaciones sin consentimiento, difusión de videos inapropiados y contenidos que luego circulan en redes sociales.
“Había muchachos grabando a compañeras en las aulas o en los baños, todo eso se daba. También había casos de videos inapropiados que luego circulaban en redes”, explicó Tolentino.
Regulación y posibles sanciones
Reveló que la propuesta plantea que tanto estudiantes como docentes eviten el uso de celulares durante las horas de docencia, salvo cuando el profesor autorice su uso para realizar alguna actividad académica.
En algunos centros educativos ya se aplican medidas como retener el celular cuando se utiliza durante la clase sin autorización, llevar al estudiante a orientación o llamar a los padres para explicar la situación.
En casos reiterados, algunos centros optan por confiscar el dispositivo hasta finalizar el período escolar.
“Eso va a depender de la política del centro educativo, pero lo que se busca es que todo esté regulado dentro de un protocolo para trabajar el uso de los dispositivos electrónicos en el aula”, señaló Tolentino.
El dirigente explicó que la propuesta ya fue aprobada por el Consejo Nacional de Educación y ahora corresponde al Ministerio de Educación elaborar la normativa que permita su aplicación en los centros educativos.
Impacto en el aprendizaje
Desde el ámbito de la salud mental, la especialista Zohainne Vásquez considera positiva la regulación del uso de celulares en el entorno escolar.
La psicóloga entiende que, aunque la tecnología es una herramienta importante, su uso excesivo puede afectar el desarrollo cognitivo de los estudiantes.
“Las herramientas tecnológicas son excelentes, pero todo en exceso hace daño. Hemos ido al otro extremo y los estudiantes están muy absortos en la tecnología”, afirmó.
La especialista señaló que el uso constante de dispositivos puede afectar el desarrollo del pensamiento crítico y las funciones cognitivas del cerebro.
“Debemos dar un paso atrás y retomar un poco lo que veníamos haciendo en el pasado. No es eliminar la tecnología en su totalidad, pero sí evitar el abuso”, expresó.
Coincidencia en regular, no prohibir
También el consultor educativo Darwin Caraballo valoró como positiva la iniciativa de regular el uso de celulares en las aulas y destacó la importancia de que exista coincidencia entre las autoridades educativas y el gremio docente.
Caraballo señaló que uno de los aspectos más relevantes del debate es la coincidencia en la estrategia educativa entre el Ministerio de Educación y la Asociación Dominicana de Profesores (ADP).
“De la potencial regulación del uso de teléfonos celulares y dispositivos electrónicos en las aulas, tal vez el factor más importante y determinante es la coincidencia en materia de estrategia educativa entre las autoridades del Ministerio de Educación y la Asociación Dominicana de Profesores”, afirmó a El Día.
El especialista también valoró las declaraciones del presidente de la ADP, Eduardo Hidalgo, al considerar que el enfoque debe centrarse en regular el uso de la tecnología y no en eliminarla de las aulas.
“No se trata de prohibir la tecnología, sino de regular su uso en el aula para que tenga un tratamiento efectivo en el proceso de aprendizaje de los estudiantes”, dijo.
En ese sentido, sostuvo que la regulación permitiría que las nuevas tecnologías sean utilizadas de forma más estratégica dentro del proceso educativo.
“Regular, no prohibir. Dosificar es la mejor estrategia y remite a las mejores prácticas de los sistemas educativos más avanzados hoy en día”, agregó.
Dificultades en los centros educativos
Directivos de centros educativos también respaldan la iniciativa y consideran que ayudaría a enfrentar situaciones que actualmente resultan difíciles de controlar.
La directora escolar Benecia Muñoz, de la Escuela Básica Juventud en Desarrollo, explicó que el uso de celulares ha generado múltiples dificultades dentro de los centros educativos.
“Los niños hacen muchas cosas con los celulares y nosotros no tenemos forma de darle seguimiento, por ejemplo cuando van al baño o en otras áreas donde no hay control”, señaló.
Muñoz explicó que, pese a los esfuerzos de orientación que realizan los departamentos de psicología y coordinación en las escuelas sobre el uso adecuado de los dispositivos, los resultados han sido limitados.
“Nosotros damos charlas sobre el uso correcto de los dispositivos, pero no hemos tenido buenos resultados. Los estudiantes, especialmente los más grandes, hacen muchas cosas con los celulares y no tenemos el apoyo suficiente para enfrentar esa situación”, afirmó.
Asimismo indicó, entre las situaciones que se presentan se encuentran estudiantes que se toman fotografías o graban videos dentro de los baños, grabaciones de peleas entre compañeros o incluso burlas hacia docentes.
“Si dos estudiantes se pelean, lo primero que hacen los demás es grabarlo. Todo lo quieren subir a las redes sociales y eso no es correcto”, agregó.
La directora indicó que anteriormente los centros educativos tenían mayor control sobre la disciplina escolar, pero el uso masivo de celulares ha cambiado esa dinámica.
En ese sentido, consideró que una normativa oficial del Ministerio de Educación permitiría a las escuelas contar con mayor respaldo institucional para regular el uso de estos dispositivos.
“Sería una excelente iniciativa que el Ministerio apoye a los centros educativos con ese aspecto, porque realmente no hay control”, concluyó.
(c) El Día Digital (16.03.2026)


