Carlos Pérez
Este viernes inicia la primavera en el hemisferio norte, una estación caracterizada por el aumento gradual de las temperaturas, días más largos y el florecimiento de la naturaleza.
En República Dominicana, la llegada de esta temporada coincide con condiciones atmosféricas favorables para la ocurrencia de lluvias, lo que tendrá un impacto positivo en la agricultura, los bosques y la fauna.
De acuerdo con el consultor meteorológico Jean Suriel, las precipitaciones comenzarán a registrarse entre el 10 y el 15 de abril y podrían extenderse hasta la primera quincena de junio.
Explicó que este comportamiento está asociado a la culminación del fenómeno de La Niña, dando paso a una fase neutral que favorece la formación de lluvias en el país.
“Cuando ocurren estos fenómenos, en República Dominicana se incrementa el potencial de lluvias, especialmente entre la segunda y tercera semana de abril”, indicó.

El especialista adelantó que durante los meses de abril y mayo se registrará un mayor dinamismo en la ocurrencia de aguaceros, que podrían ser de moderados a fuertes.
Estas condiciones aumentarían el riesgo de inundaciones, especialmente en zonas vulnerables, por lo que recomendó a la población mantenerse atenta a los boletines meteorológicos.
Además, señaló que la región del Caribe estará influenciada por vaguadas y sistemas de baja presión, producto de una mayor humedad en el Atlántico.
Suriel también indicó que la sensación térmica fresca se mantendrá hasta mediados de abril debido a la incidencia de un frente frío que arrastra aire polar hacia la región.
La primavera representa una etapa de renovación natural, en la que plantas y animales retoman sus actividades tras el invierno.
Este período tendrá una duración aproximada de 92 días y 18 horas, y finalizará el 21 de junio, dando paso al verano.
El inicio de la estación está marcado por el equinoccio de primavera, un fenómeno astronómico que ocurre cuando el Sol cruza el ecuador celeste en su movimiento aparente hacia el norte.
En ese momento, el día y la noche tienen prácticamente la misma duración en todo el planeta.
Mientras la primavera comienza en el hemisferio norte, en el hemisferio sur inicia el otoño, reflejando la dinámica opuesta de las estaciones en la Tierra.
Durante la primavera, el clima se torna más templado, con un aumento progresivo de las temperaturas.
Los árboles reverdecen, las plantas florecen y los paisajes se llenan de vida, mientras los días se alargan y las noches se acortan, aumentando las horas de luz solar.
En la fauna, esta estación marca el despertar de animales en hibernación y el regreso de aves migratorias.
Este viernes marca el inicio de la primavera en el hemisferio norte, una estación caracterizada por el aumento gradual de las temperaturas, días más largos y el florecimiento de la naturaleza.
(c) N Digital (20.03.2026)



