La obra de Paula Cury se estrenó en el festival SXSW de Austin y recoge los relatos de mujeres que, bajo anonimato, comparten las consecuencias de una legislación que impide decidir sobre la interrupción del embarazo
Thania Urías
Infobae.— El estreno de ‘Niñas Escarlata’ en el festival South By Southwest (SXSW) en Austin pone el foco en la realidad del aborto y la maternidad forzada en República Dominicana, país donde la interrupción voluntaria del embarazo sigue prohibida en toda circunstancia.
La directora Paula Cury documenta cinco testimonios de mujeres que han enfrentado las consecuencias de esta legislación, recurriendo al anonimato para proteger su identidad.
En el proceso de producción, la cineasta lanzó una convocatoria digital que, en solo un día, recibió más de cien historias de mujeres dispuestas a romper su silencio. Al respecto, Cury explicó a EFE que “mucha gente está atravesando este tipo de experiencia y quiere contar su historia porque siente que ha estado obligada a permanecer en silencio”. Este dato ilustra la magnitud del fenómeno y la necesidad de espacios para el testimonio.

Pese a la penalización reforzada en la última reforma del Código Penal, el documental muestra que el deseo de hablar supera el temor a las represalias.
El largometraje recoge relatos de mujeres que, ante la prohibición, se vieron forzadas a dar a luz o buscar alternativas clandestinas. La directora señala que la respuesta negativa fue inmediata: “Cada vez que una mujer sale a denunciar temas sobre el acoso o la falta de derechos reproductivos, cae una ola de discurso de odio”.
La criminalización del aborto y sus efectos
República Dominicana figura entre los cinco países latinoamericanos que mantienen la prohibición absoluta del aborto. El documental evidencia tanto las consecuencias personales como el ambiente social que obliga al silencio.
Las protagonistas del filme permanecen en el anonimato, reflejando el temor a la estigmatización. La normativa vigente convierte a cualquier mujer que decida interrumpir un embarazo en criminal, lo que refuerza la carga de vergüenza y aislamiento.
Cury explicó que el título ‘Niñas Escarlata’ alude a la sangre y a la figura bíblica de la mujer adúltera, señalando: “Para mí, la idea es reapropiarse de ese término y utilizarlo de manera simbólica”.
La película aspira a que quienes viven estas experiencias encuentren un reflejo en la pantalla y que la sociedad reconozca la dimensión colectiva del problema. La directora subraya que la violencia simbólica no solo proviene de las leyes, sino también de la reacción social ante quienes se atreven a hablar.

Tras su estreno en Estados Unidos, ‘Niñas Escarlata’ tendrá una proyección en el Festival de Cine de Guadalajara a mediados de abril. Este es el primer largometraje de Paula Cury, quien previamente recibió reconocimiento por su cortometraje A la Deriva, premiado en el Rhode Island Film Festival.
La edición número cuarenta de SXSW, que concluyó el 18 de marzo, reunió a miles de asistentes, con más de cien proyectos musicales, decenas de estrenos mundiales y una amplia muestra de cine independiente. El festival se consolida como un espacio de visibilidad para temas sociales y voces emergentes.
El documental de Cury aparece en un contexto en el que el debate sobre los derechos reproductivos. La obra se presenta como un testimonio colectivo sobre el costo humano de la criminalización, y llama la atención sobre el papel del silencio en sociedades donde la autonomía sobre el propio cuerpo se convierte en delito.
(c) Infobae (01.04.2026)


