Estos tratamientos pueden provocar náuseas y cambios en el apetito y el gusto. Manejo. Ajustes simples en la alimentación pueden ayudar a sobrellevar estos efectos.
Erika Rodríguez
SANTO DOMINGO, R.D.— Los tratamientos contra el cáncer pueden afectar considerablemente al organismo de una persona. El tratamiento puede provocar náuseas, cambios en el apetito, en el gusto y en el olfato, además de diarrea o estreñimiento, lo que dificulta cubrir sus necesidades nutricionales.
Afortunadamente existen estrategias que pueden utilizar para afrontar estos efectos secundarios, señala Grace Fjeldberg, dietista-nutricionista colegiada.

Explica que los cambios de peso son frecuentes y agrega que “la pérdida de peso involuntaria puede reducir la masa muscular, la resistencia y la calidad de vida. El aumento de peso puede conducir al desarrollo de otras enfermedades, como la diabetes o las enfermedades cardíacas. Intente mantener el peso durante el tratamiento, incluso si está fuera de un rango considerado normal”.
El cáncer y el tratamiento contra el cáncer pueden hacer que pierda el apetito o que coma más de lo habitual. La especialista del área de Nutrición/Oncología del Sistema de Salud de Mayo Clinic, Mankato, Minnesota, destaca que el cáncer y el tratamiento contra el cáncer pueden hacer que pierda el apetito o que coma más de lo habitual.
Recomienda que cuando se pierde el apetito se debe comer refrigerios más pequeños y ricos en calorías, como yogur, frutos secos, mantequilla de cacahuete y aguacate, comer más cuando el apetito sea mejor, la comida puede parecer poco apetecible, incluso cuando tiene hambre, lo que dificulta comer. Se debe encontrar algo que le resulte apetecible.
También dijo que es bueno tener refrigerios a mano y si come más cuando está estresado: elija refrigerios como frutas, verduras y palomitas de maíz y busque formas de gestionar el estrés sin recurrir a la comida, como salir a caminar o llamar a un amigo.
Sintomatología
La doctora manifiesta que sentir náuseas o vomitar debido a los tratamientos dificulta la alimentación. Pequeños cambios en lo que come y en cómo come pueden ayudarle a sentirse mejor aconsejando:
- Coma alimentos suaves para el estómago, como galletas saladas, tostadas, caldo o sopas a base de caldo, polos de hielo, caramelos duros, pasta simple y arroz.
- Haga cinco o seis comidas pequeñas al día.
- No se salte comidas ni refrigerios.
- Beba pequeñas cantidades de líquido durante las comidas y a lo largo del día.
- Pruebe a tomar pretzels o galletas saladas con sus medicamentos.
El tratamiento
Puede alterar sabor. Sostienen que “el tratamiento contra el cáncer puede alterar el sabor o el olor de los alimentos. Algunas personas dicen que la comida sabe insípida. Otras dicen que tiene sabor metálico o demasiado dulce o salado. Puede que necesite probar distintos alimentos hasta encontrar los que mejor le funcionen”.
(c) El Día Digital (28.04.2026)



