MADRID (EFE).— El extenista español Rafael Nadal, uno de los mejores jugadores de la historia, aseguró este martes en Madrid que su vida real «nunca cambió» y que siempre volvía a su Mallorca natal «después de cada torneo», al reivindicar el papel de la educación y el entorno personal para mantener la normalidad y afrontar las dificultades.
«Mi vida real nunca cambió. Siempre volvía a Mallorca después de cada torneo», afirmó el exdeportista de 39 años, retirado en 2024, durante una conversación centrada en la resiliencia, la educación y su labor solidaria en el acto del 20º aniversario de una iniciativa solidaria del Banco Santander, celebrada en el Auditorio Ciudad Grupo Santander.
«La clave es la familia, te bajan los humos», subrayó el ganador de 22 títulos de Grand Slam, quien añadió que crecer en un entorno “estructurado” y rodeado de “valores adecuados” resultó decisivo para afrontar los retos de su carrera y de la vida.
Nadal también repasó el origen de su fundación, una iniciativa que nació, según contó este martes, por la influencia de su madre y por la necesidad de “devolver algo a la sociedad” tras sentirse “un superafortunado”.
“El deporte y la educación son dos herramientas transformadoras increíbles”, destacó el de Manacor (Mallorca), que defendió la importancia de generar oportunidades para niños y jóvenes en entornos vulnerables.
Durante el acto, Nadal subrayó que los viajes y experiencias acumuladas a lo largo de su carrera deportiva le permitieron conocer diferentes realidades sociales y comprender mejor las dificultades que afrontan muchas personas. “Tener gente buena al lado marca la diferencia”, concluyó.
(c) Agencia EFE (12.05.2026)



