La visita de Bandwagon Music & Repair e Instrumental Horizons a El Sistema Punta Cana y la lutería como acto de resistencia cultural
Andrés Tovar
La música clásica suele contarse desde el escenario: hablamos del director, del solista, del repertorio, del aplauso. Pero toda cultura musical seria tiene también una retaguardia silenciosa: afinadores, copistas, utileros, técnicos, constructores y reparadores. Sin ellos, la belleza no llega intacta al público. En una orquesta infantil o juvenil, esa verdad es todavía más decisiva: un instrumento dañado no es un simple objeto averiado; puede convertirse en la razón por la que un niño continúe su formación o no.
Esa es la historia profunda detrás de la visita de Linden Lantz a la República Dominicana. Fundador de Bandwagon Music & Repair, en Nashville, Tennessee, Lantz llegó a Punta Cana en el marco de una colaboración entre El Sistema Punta Cana e Instrumental Horizons, organización fundada por Luke Putney y Nancy Hoddinott. El encuentro incluyó la llegada de aproximadamente 25 instrumentos musicales y materiales de lutería destinados a fortalecer el programa de educación artística que desarrolla Funeyca con niños y jóvenes en situación de vulnerabilidad en la región Este del país.
El instrumento como destino
Lantz no llegó a la reparación instrumental por una ruta convencional. Recuerda que creció trabajando con tractores y construcción, habituado a desmontar cosas y entender cómo funcionaban. En la universidad, miró un día su saxofón y se preguntó qué pasaría si lo desarmaba por completo y luego intentaba devolverlo a la vida. Lo hizo sobre la mesa de la cocina. Allí descubrió algo esencial: un instrumento musical no se parecía a un tractor ni a una estructura de construcción. Exigía otro tipo de precisión, otra delicadeza, otra escucha.
Aquella curiosidad mecánica terminó convirtiéndose en vocación. Antes de consolidar Bandwagon Music & Repair como tienda y centro de reparación, Lantz fue educador musical. Enseñó banda en secundaria y escuela intermedia, y luego transformó la reparación de instrumentos estudiantiles en un proyecto profesional junto a su esposa, Jennifer Lantz.
Ese tránsito, del aula al taller, explica su mirada. Lantz no habla como un técnico distante. Habla como alguien que ha visto a estudiantes frustrarse no por falta de disciplina, sino porque el instrumento no respondía. Recuerda a un alumno cuyo trombón perdió el corcho de la llave de desagüe minutos antes de un concierto. La reparación fue mínima, casi invisible para el público, pero permitió que el estudiante tocara esa noche. Para el joven y para sus padres, aquello no fue una reparación menor: fue la posibilidad de vivir un momento que podía permanecer en la memoria para siempre.
“Cuando supe del proyecto benéfico de Instrumental Horizons para apoyar a estudiantes de escasos recursos en la República Dominicana, decidí participar y ser parte de la solución. Es un honor para mí ayudar a capacitar a su equipo local de reparación para que puedan mantener mejor los instrumentos a largo plazo”, afirma Linden Lantz, de Bandwagon Music and Repair.
La frase contiene el corazón del proyecto: ser parte de la solución. En un contexto donde muchas iniciativas culturales dependen de la donación puntual, Lantz introduce una idea más exigente: la ayuda verdadera no termina cuando el instrumento llega; empieza cuando la comunidad aprende a cuidarlo.
La cultura de reparar
Lantz usa una comparación clara: un instrumento se parece a un vehículo. Necesita mantenimiento regular para funcionar bien durante años. A veces requiere pequeños ajustes, como un cambio de aceite; otras veces necesita nuevas zapatillas, corchos o cuerdas, como quien cambia gomas; y, en ocasiones, una reparación mayor, equivalente a reconstruir un motor.
Lo que se pierde cuando una comunidad empieza a tratar sus instrumentos como objetos reemplazables no es únicamente dinero. Se pierde una ética, la cultura de cuidar algo valioso, la responsabilidad e, incluso, la relación emocional entre el estudiante y su herramienta de expresión.
En tiempos de consumo rápido, la lutería tiene algo de resistencia cultural. Reparar es decir que no todo debe desecharse cuando falla. En una orquesta juvenil, además, reparar es una forma de equidad: si el instrumento de un estudiante pobre se daña y nadie sabe arreglarlo, la falla técnica se convierte en barrera social.
Por eso, la visita de Instrumental Horizons y de Linden Lantz adquiere una dimensión que rebasa el inventario. Luke Putney y Nancy Hoddinott no llegaron a Punta Cana solo como donantes. Llegaron como parte de una red de cooperación que entiende la música como herramienta de transformación social. Durante su estadía, recorrieron las instalaciones de El Sistema Punta Cana, también compartieron con el equipo docente encabezado por Romina Aschpurwis y asistieron a clases de formación musical.
La pegadogía del respeto
La parte más conmovedora de las respuestas de Lantz aparece cuando habla de los estudiantes que abandonan la música porque creen que su dificultad es personal. Durante sus años como educador, notó que muchos jóvenes se frustraban y perdían interés porque sus instrumentos no funcionaban correctamente. Lo más grave era que ellos no sabían distinguir entre una limitación técnica del instrumento y una limitación propia. Creían que el problema era su capacidad.
Ese punto transforma completamente la lectura del taller de lutería. Un instrumento mal ajustado no solo desafina: puede mentirle a un niño. Puede decirle, con cada nota que no sale, que no sirve para la música. Puede hacerle creer que no tiene oído, que no tiene talento, que no merece estar en la orquesta. Y, sin embargo, a veces el problema está en una zapatilla que no sella, una válvula seca, una llave desalineada, una boquilla sucia o una falta de mantenimiento básico.
En Punta Cana, esta visita deja una enseñanza mayor para todo el ecosistema musical dominicano: reparar un instrumento puede parecer un gesto pequeño, pero en la vida de un estudiante puede significar seguir. Y, en la música, seguir es una forma de victoria.
(c) El Nacional (30.05.2026)



