Hay evidencias estadísticas muy claras que muestran que el Alto Manhattan ya no es el enclave quisqueyano más importante en la Gran Manzana
Fernando Martínez
Basta caminar unas cuadras por la avenida Saint Nicholas en el Alto Manhattan para sentirse en Santo Domingo. Las banderas dominicanas cuelgan en balcones y negocios, las bocinas reproducen bachata y merengue desde temprano y el español es el idioma dominante.
Por muchas razones, esa identidad que forma parte de la multiculturalidad de la Gran Manzana no desaparece. Pero empieza a compartirse con otro territorio.
Cada vez más familias dominicanas especialmente de la nueva generación están “cruzando el puente” hacia El Bronx, impulsadas por un enemigo común: el costo de la vivienda, una tendencia que sigue transformando la geografía étnica de la ciudad.
Es claro que vecindarios como University Heights, Highbridge, Morris Heights, Concourse, Kingsbridge y Fordham concentran una presencia dominicana en ascenso, hasta el punto de que muchos residentes ya hablan de El Bronx como una segunda ‘Pequeña República Dominicana’.
Hoy el merengue, la bachata, la devoción a la Virgen de Altagracia, los pequeños negocios familiares, las reuniones comunitarias, el mofongo, la cerveza Presidente, el sancocho, los juegos de dominó en las calles durante el verano se reparten entre el Alto Manhattan y El Bronx, que sin proclamarse oficialmente, se ha convertido en la nueva “gran casa” de la diáspora dominicana.
De acuerdo con una investigación del Instituto de Estudios Dominicanos de la Universidad de la Ciudad de Nueva York (CUNY) de 2022 casi la mitad de todos los dominicanos de Nueva York ahora vive en El Bronx. Esta comunidad ahora representa el 23.3% de toda la población hispanoparlante de este condado, superando a los puertorriqueños (19.4%), cuya presencia cayó de 316,931 en el año 2.000 a 279,059 en 2020. Mientras que la dominicana subió de 181,450 a 343,403 en el mismo período.
Este desplazamiento que sigue un ritmo más marcado, requiere de datos más actualizados y pareciera tener una explicación económica que las estadísticas confirman muy claramente.
Manhattan sigue siendo, sin discusión, el mercado de renta más caro de Estados Unidos. Cuando se analizan distintos portales inmobiliarios la renta mediana de un apartamento de una habitación en ese condado promedia entre los 4,700 y casi 5,000 dólares mensuales a mediados de 2026, con barrios como Tribeca, Chelsea o Flatiron muy por encima de esa cifra.
De hecho, si se cruzan datos de las diferentes corporaciones inmobiliarias se reporta que por primera vez en su historia, la renta mediana de un apartamento de una habitación en los cinco condados combinados cruzó el umbral de los 4,000 dólares este año.
El Bronx, en cambio, sigue siendo la opción más económica de Nueva York. Las estimaciones varían según la fuente y el tipo de unidad, desde alrededor de 2,200 dólares para una habitación en reportes de mercado hasta rentas promedio de 3,100 dólares cuando se incluyen unidades más grandes.
Sin dudas, el patrón es consistente: el llamado ‘condado de la salsa’ conserva la mayor disponibilidad de descuentos y concesiones para inquilinos de toda la ciudad, con un porcentaje considerable de nuevas construcciones ofreciendo incentivos para ocupar unidades.
«Me hubiese encantado seguir viviendo cerca de mi abuela, que fue quien me crió, y de todos mis amigos en Washington Heights. Pero cuando nació mi hijo tuvimos que pensar en más espacio»
Un historia repetida
Para un dominicano de tercera generación como Miguel Ríos, criado en Washington Heights, donde permanecen su abuela y buena parte de sus amigos, nunca imaginó abandonar el vecindario que considera su hogar.
“Me hubiese encantado seguir viviendo cerca de mi abuela, que fue quien me crió, y de todos mis amigos en Washington Heights. Pero cuando nació mi hijo tuvimos que pensar en más espacio”, comentó.
Por el mismo dinero que pagaban por un estudio en la calle 181 con Saint Nicholas, Miguel consiguió un apartamento de dos habitaciones en University Heights.
“No fue una decisión emocional. Fue una decisión totalmente económica. No me gusta mucho el área para criar a mis hijos, porque honestamente aquí hay más pandillas. Llegué hace cuatro años y cada vez hay más dominicanos. Creo que en el futuro me sentiré de nuevo en familia”, resume.
Como él, muchas familias descubren que cruzar a otro condado significa ganar una habitación adicional sin aumentar el presupuesto familiar.

“Es insostenible”
Para Ana Hernández, jubilada de origen dominicano y puertorriqueño que ha vivido en los cinco condados de Nueva York, el problema es mucho más profundo que un simple cambio de vecindario.
“El costo de la vida en Nueva York ya es insostenible para la clase trabajadora. No es solamente que de Manhattan se estén desplazando a El Bronx, es que definitivamente muchos también se están yendo a Nueva Jersey y Filadelfia“, comentó.
Su percepción coincide con una tendencia que diversos estudios vienen documentando desde hace años: el desplazamiento progresivo de residentes latinos desde el Alto Manhattan hacia otros sectores de la zona triestatal.
Los datos del Censo de 2020 reflejan esa transformación con crudeza. Washington Heights e Inwood fueron los únicos dos vecindarios de los 197 de la ciudad que perdieron al menos un 5% de su población durante una década.
De forma más específica, 49,059 era el total de la población que se denominaba como hispana en estos vecindarios en el conteo poblacional de 2010. Luego en 2020 esa cifra disminuyó a 43,832. Y aunque habrá que esperar datos censales más claros en 2030, varios activistas comunitarios apuestan a que la “migración” interna de los quisqueyanos del Alto Manhattan es en los últimos años un asunto que se ha acelerado.
“Hay edificios en donde difícilmente veías un blanquito. Ahora se van familias nuestras para El Bronx o para otros estados y vienen a vivir profesionales jóvenes de empresas tecnológicas o nietos de los dueños de negocios. Nosotros nos integramos muy bien con ellos. A pesar de que somos totalmente diferentes. Al principio les molesta tanta música, pero después ellos terminan contagiándose con nuestra alegría”, comentó Rosa Feliz, una dirigente comunitaria de Inwood.
Una reducción clara
Un análisis de datos de El Diario en 2021 encontró además que más de 17,000 residentes hispanos abandonaron Washington Heights e Inwood entre 2010 y 2020, mientras cerca de 4,800 residentes blancos se mudaron a esos mismos vecindarios en ese período, un patrón que numerosos urbanistas asocian con procesos de gentrificación.
La transformación también ha sido documentada desde que comenzó hace unas décadas por el Instituto de Estudios Dominicanos de la Universidad de la Ciudad de Nueva York (CUNY), que registró una reducción de 6,2% en la proporción de hogares dominicanos en Washington Heights e Inwood entre 2010 y 2014.
El contraste es notable si se recuerda que, después del año 2000, los dominicanos llegaron a representar más de la mitad de la población del vecindario y más del 70% de todos los latinos residentes allí, convirtiendo al Alto Manhattan en el principal enclave dominicano fuera de la isla.
En el Censo de 2010, los dominicanos ya eran el grupo hispano más numeroso de Manhattan, con cerca del 39% de toda la población hispana de la isla. Muy por encima de puertorriqueños y otros nacionales sudamericanos.
Según un análisis de la Oficina del Contralor del Estado de Nueva York, el 56,4% de la población de El Bronx se identifica como hispana o latina, al menos el doble de la proporción de cualquier otro condado de la ciudad. Dentro de ese grupo, los residentes de origen dominicano constituyen aproximadamente el 21% de toda la población del condado, y los puertorriqueños otro 13%.
Esa concentración no es nueva, pero se ha profundizado con los años.
Reportes del Instituto de Estudios Dominicanos de CUNY sitúan a El Bronx como un epicentro dominicano de la ciudad y del país, con una porción cercana a la mitad de todos los dominicanos de Nueva York viviendo hoy en ese condado.
Un nuevo mapa
La comunidad dominicana en Estados Unidos, además, ha seguido creciendo de forma sostenida: pasó de poco más de un millón de personas en el año 2000 a más de 2.2 millones en 2020, consolidándose como el quinto grupo hispano más numeroso del país.
La concentración se percibe no solo en las estadísticas. Es muy visible las panaderías con pan de agua recién horneado, salones de belleza, barberías, colmados, restaurantes de comida criolla, supermercados con productos dominicanos y negocios donde nunca falta el merengue o la bachata forman ya parte del paisaje cotidiano de barrios como University Heights y Highbridge.
La mudanza de miles de familias también ha trasladado tradiciones, celebraciones religiosas, ligas deportivas, pequeños comercios y redes familiares que durante décadas definieron la vida cotidiana de Washington Heights.
En esencia, estas localidades del norte de la isla de Manhattan continúan siendo el símbolo más importante de la inmigración dominicana y un punto de referencia emocional para varias generaciones. Pero como dejan claro varios estudios serios, la realidad demográfica está dibujando un nuevo mapa.

Poder Político
En Manhattan, el asiento histórico dominicano del Distrito 10 confirmado por Washington Heights- Inwood sigue en manos de la concejal de origen isleño Carmen de la Rosa, pero en los números el crecimiento de nuevos escaños dominicanos está ocurriendo en El Bronx, no en Manhattan.
Es decir, el poder político dominicano se está expandiendo hacia donde se está expandiendo la población. Esto significa que El Bronx no solo recibe migración demográfica dominicana, sino que ya genera su propia clase política.
Tras las elecciones de noviembre 2025, los quisqueyanos son cinco de los 51 miembros del Concejo Municipal, lo que significa un 10% del órgano legislativo: Christopher Marte (D-1), Shaun Abreu (D-7), Carmen de la Rosa (D-10), Pierina Sánchez (D-14) y Oswald Feliz (D-15).
De esos cinco, dos representan directamente a El Bronx: Pierina Sánchez (Distrito 14) y Oswald Feliz (Distrito 15), quien fue reelecto con más del 85% de los votos en su distrito.
En el caso de la Legislatura Estatal el peso dominicano en El Bronx es todavía más marcado, actualmente este condado tiene 11 miembros demócratas en la Asamblea Estatal. De ellos, cuatro son de origen dominicano.
Dominicanos en NYC:
- 343,403 dominicanos vivían en El Bronx durante la recolección de datos del Censo 2020.
- 174,214 vivían en Manhattan.
- 106,588 en Queens.
- 104,282 en Brooklyn.
- 8,656 en Staten Island.
Fuente: CUNY (El Diario NY)


