A pesar de los discursos oficiales de erradicación del hambre y disminución de la pobreza, el sueldo mínimo más alto del país no cubre los gastos básicos diarios de una familia de bajos ingresos
SANTO DOMINGO. R.D.— El discurso oficial insiste en que el hambre ha sido erradicada y la pobreza reducida, pero la realidad en las calles del Gran Santo Domingo cuenta otra historia. Ni siquiera el salario mínimo más alto del país alcanza para que una familia de bajos ingresos, compuesta por cinco miembros, cubra sus necesidades básicas del día a día.
En República Dominicana existen 14 salarios mínimos oficiales vigentes: 11 esquemas para el sector privado y 3 para el sector público. El más alto de todos, correspondiente a las grandes empresas no sectorizadas, se ubica en RD$29,988 mensuales. Esa cifra, que en teoría debería representar una remuneración decente, apenas cubriría el gasto en alimentación básica de un hogar humilde.
Lo que cuesta comer cada día
De acuerdo a Jorge González en El Nacional, el sostenimiento diario de una vivienda de escasos recursos con cinco integrantes —padre, madre y tres hijos de 6, 8 y 10 años— ronda los RD$1,000 solo en comida, sin contar agua para beber, jabón, pasta dental, papel higiénico ni el gas licuado para cocinar. Tampoco entran en esa cuenta gastos como medicinas, transporte, electricidad, alquiler o útiles escolares.
El desayuno más sencillo, a base de pan de agua con mantequilla y chocolate sin leche, cuesta alrededor de RD$225 para las cinco personas. El almuerzo más básico, con arroz, pollo, habichuelas y los sazones típicos, sube a unos RD$570. Y la cena más económica, con plátanos y salami, agrega otros RD$225. Si se sustituyen esos ingredientes por huevos, chuleta o queso, los montos se disparan.
El alquiler tampoco da tregua: en barrios marginales, una vivienda de zinc, block o concreto puede costar entre RD$4,500 y RD$7,000 mensuales, dependiendo del sector y las condiciones de la casa.
Testimonios desde la calle
José Alberto, conductor de Uber Moto en Guajimía, Santo Domingo Oeste, describió una rutina asfixiante: sus ingresos dependen del clima y de ellos debe salir el pago de RD$7,000 de alquiler. Contó que entre desayuno, almuerzo y cena gasta unos RD$1,500 diarios, sin que ese presupuesto incluya siquiera el pago de luz o agua, servicios que por ahora no factura en su sector.
Manuel Reyes, quien se dedica al buceo en el vertedero de Duquesa y vive en Los Casabes, Santo Domingo Norte, relató que en un buen día gana entre 500 y 600 pesos, apenas suficientes para resolver la comida y separar algo para el alquiler de RD$3,500. Radhames Rosario, vendedor de víveres en triciclo, narró una realidad similar: de las ganancias del día debe descontar el alquiler del triciclo y su propio almuerzo en la calle, quedándole al final una suma que, según sus palabras, no alcanza para cubrir comida y vivienda.
Lo que dicen las amas de casa
Ana Bertilia Cabrera, presidenta de la Asociación de Comités de Amas de Casa, Consumidoras y Usuarias de Servicios, denunció que el gasto en alimentación y servicios básicos de una familia supera los RD$40,000 mensuales, una cifra que deja fuera el alquiler, la ropa, la educación y las medicinas. Según explicó, esa brecha obliga a las familias de menores ingresos a endeudarse constantemente solo para sobrevivir.
La dirigente añadió que, de acuerdo con estudios de su organización, un hogar promedio de cinco personas gasta unos RD$1,100 diarios únicamente en comida, sin incluir vivienda. Al sumar pasajes, agua embotellada, recargas telefónicas, electricidad y gas, el consumo mensual de estas familias se dispara hasta los RD$40,000, sin contar tampoco productos de higiene básica.
La canasta básica supera el salario
El costo de la canasta básica familiar del primer quintil —el 20% de los hogares con menores ingresos del país— se ubicó en aproximadamente RD$29,489.84 al cierre de mayo de 2026, una cifra que prácticamente iguala el salario mínimo más alto del país, dejando en evidencia que ni siquiera el mejor sueldo cubre lo mínimo indispensable.
La situación es todavía más dura en el sector informal, donde más de la mitad de los trabajadores ni siquiera perciben el salario mínimo establecido por el Gobierno. El pago de alquiler, transporte, gas y electricidad consume gran parte del ingreso antes de que la familia pueda pensar en comprar alimentos.
Precios de referencia en colmados de barrio
Según el reportaje, la libra de arroz corriente ronda los 40 pesos y la selecta 60 pesos; las habichuelas se venden a 80 pesos, el pollo a 100 pesos, el salami a 160 pesos, el azúcar a 45 pesos, el espagueti a 50 pesos, la yuca a 40 pesos, la papa a 50 pesos, el queso amarillo a 250 pesos, el queso blanco a 200 pesos y la chuleta a 160 pesos. El litro de leche cuesta 100 pesos, los jugos 110 pesos, cada huevo 10 pesos, el chocolate 15 pesos, el plátano 30 pesos y un sobre de café 40 pesos.
(c) Ensegundos.do (Amaury Mo)



