La crisis de la vivienda en España ha alcanzado su punto más crítico tras el fallecimiento de Maricarmen Abascal, la anciana de 87 años que fue desahuciada del piso en el barrio de Retiro (Madrid) donde había vivido por siete décadas. Su muerte, ocurrida en el Hospital Gregorio Marañón tras haber sido ingresada el mismo día del desalojo, ha convertido su caso en el símbolo nacional de las reivindicaciones por el derecho a un hogar digno
La indignación social ha recrudecido las movilizaciones y mantiene en vilo al panorama político del país a través de los siguientes frentes:
Movilizaciones y protestas en las calles
Acampada en la Puerta del Sol: Tras confirmarse el deceso, centenares de personas se concentraron en el epicentro de Madrid para guardar un minuto de silencio y manifestarse frente al Congreso de los Diputados bajo consignas como «Maricarmen vive, la lucha sigue». Los activistas mantienen una acampada inspirada en un mensaje que la propia Maricarmen les envió desde el hospital antes de morir, instándolos a «luchar hasta que el cuerpo aguante».
Expansión nacional: La indignación ha traspasado la capital. Plataformas como Un Techo por Derecho y sindicatos estudiantiles han convocado nuevas manifestaciones en otras ciudades de España, como la programada en la Plaza de la Constitución de Málaga bajo el lema «Por Maricarmen. La vivienda nos cuesta la vida»
El impacto y la parálisis política
La presión social derivada de este caso provocó un terremoto político absoluto en los días previos a su fallecimiento:
Elecciones generales anticipadas: El descontento civil acumulado y el fracaso parlamentario del Gobierno para aprobar medidas urgentes empujaron al presidente Pedro Sánchez a adelantar las elecciones generales para el 29 de noviembre.
Decreto de vivienda en el aire: Este jueves entra en vigor un nuevo decreto de vivienda impulsado por el Consejo de Ministros. Sin embargo, al estar las Cortes Generales disueltas por la convocatoria electoral, la validación final del texto dependerá de la Diputación Permanente del Congreso.
Cruce de acusaciones en el Pleno: En el Ayuntamiento de Madrid, el alcalde José Luis Martínez-Almeida ha protagonizado un duro enfrentamiento con las portavoces de la oposición (PSOE y Más Madrid), tachándolas de realizar una «estrategia electoral» sectaria, mientras la izquierda le recrimina inacción ante la especulación de los fondos inmobiliarios y la falta de sensibilidad institucional
El desgarrador desenlace de la cronología del desahucio de Maricarmen detallado por El País ejemplifica cómo un fondo de inversión elevó el alquiler de la anciana en un 275% hasta los 2.650 euros mensuales. A pesar de los esfuerzos del Sindicato de Inquilinas de Madrid y ofertas para que una agencia pública comprara el piso, la negativa de la inmobiliaria consumó una tragedia que ahora define el debate electoral español.



