La frase «otro en 29» o «poner en 29» se atribuye al argot policial y popular de la República Dominicana. Se utiliza de manera coloquial para hacer referencia a un delincuente o sospechoso que ha sido abatido o muerto, por lo general en el contexto de un operativo, persecución o los denominados «intercambios de disparos» con agentes de la Policía Nacional
El origen y significado de esta expresión se dividen de la siguiente manera:
El origen y significado de esta expresión se dividen de la siguiente manera:
Origen de la clave radial: El término proviene estrictamente de los códigos internos de comunicación por radio de la policía dominicana. Tradicionalmente, la clave «1-29» (o simplemente «29») se usa para reportar una persona fallecida o un cadáver en la escena (mientras que el «1-28» indica un herido). Originalmente, el código solo servía para describir el hallazgo de un cuerpo, sin importar la causa de muerte.
Evolución al lenguaje popular: La jerga saltó a las calles y a las redes sociales, transformándose en una especie de «verbo» o acción. Decir «otro en 29» o que a alguien «lo pusieron en 29» se popularizó para señalar que las autoridades mataron o eliminaron a otro presunto delincuente.
Debate social y postura oficial: Mientras que sectores de la población usan la expresión de forma aprobatoria ante las olas de delincuencia, analistas y defensores de los derechos humanos critican la frase, advirtiendo que normaliza las ejecuciones extrajudiciales. Por su parte, los voceros de la Policía Nacional han aclarado en medios de comunicación que no existe un lineamiento institucional para aplicar un «29», sosteniendo que los agentes actúan en defensa propia y con fuerza proporcional cuando los sospechosos se resisten al arresto con armas.



