El presidente de la ADRU sostuvo que las universidades privadas recurren al respaldo de fundaciones y a recursos obtenidos mediante proyectos para cubrir los déficits generados
Yesika Florentino / El Nacional
SANTO DOMINGO, R.D.— El presidente de la Asociación Dominicana de Rectores de Universidades (ADRU), Isaac García de la Cruz, aseguró este miércoles que las universidades dominicanas dependen de otras fuentes de financiamiento para cubrir sus gastos operativos, debido a que los ingresos por matrícula estudiantil no son suficientes para sostener sus actividades.
“En República Dominicana ninguna universidad sobrevive con la matrícula estudiantil”, expresó García de la Cruz durante el Almuerzo del Grupo de Comunicaciones Corripio, al explicar las dificultades financieras que enfrentan las instituciones de educación superior.
Según explicó, las universidades privadas recurren al respaldo de fundaciones y a recursos obtenidos mediante proyectos para cubrir los déficits que se generan en sus operaciones.
“Las universidades que tienen diferentes razones de ser porque tienen diferentes fundaciones normalmente están apalancadas en fundaciones que son las que no solamente regulan la institucionalidad y que se cumplan para los fines para los cuales han sido creadas, sino también que aportan económicamente a esos déficits que se generan”, indicó.
El representante de la ADRU señaló que las instituciones también deben rendir cuentas al Estado y a las entidades que les proporcionan recursos, además de someterse a mecanismos de supervisión y evaluación.
Explicó que el uso de esos fondos está sujeto a fiscalización y que las universidades que incumplan las disposiciones correspondientes pueden perder los recursos que reciben.
“Es decir, que una universidad que no lo esté haciendo bien o está usando esos fondos y los desvía, será sancionada”, advirtió.
Durante el encuentro también se planteó que las universidades deben mantener una administración eficiente para responder a sus compromisos económicos, entre ellos el pago de la nómina, los salarios docentes, la tecnología y el equipamiento necesario para la enseñanza.
Los representantes de la asociación defendieron el carácter social de la educación superior y señalaron que la función de las universidades va más allá de su sostenibilidad financiera, pues consiste en preparar a los profesionales que necesita el país para su desarrollo económico y social.
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