AFP
Las guerras en Oriente Medio ponen en serio riesgo las últimas carreras de los deportes de motor programadas este año en el Golfo, donde los organizadores se resisten a su cancelación por los enormes costes financieros, mientras pilotos y escuderías no ocultan sus temores.
Catar debe acoger el próximo fin de semana, del 6 al 8 de noviembre, un Gran Premio de MotoGP en el que el español Marc Márquez podría proclamarse campeón.
Unas semanas más tarde, la Fórmula 1, donde el italiano Kimi Antonelli se coronó matemáticamente el domingo en México, debería visitar la región para las últimas carreras de la temporada, en Catar (27-29 de noviembre) y la capital emiratí Abu Dabi (4-6 de diciembre).
Cada una de esas citas tiene en juego decenas de millones de dólares, además del impacto indirecto en imagen internacional.
Si no se pueden disputar las carreras sería algo «negativo» para las petromonarquías del Golfo, que buscan ejercer su «soft power» a través del deporte y el turismo, estima en declaraciones a la AFP Simon Grignon, director de la correduría de seguros francesa Platus, especialista en riesgos en Oriente Medio.
Pero mantener los Grandes Premios ante decenas de miles de espectadores en el lugar y otras decenas de millones que las sigan a través de sus pantallas tiene el riesgo de que algo ocurra y el efecto sería «todavía peor», advierte.
– «Un misil a la grada» –
Jean-François Rebut, director adjunto del departamento Sports Evénements de Verspieren, otra compañía de seguros francesa, subraya ese mismo riesgo, destacando el daño difícilmente imaginable en términos de responsabilidad civil «si un misil cae en la grada».
Los temores a una catástrofe humana se intensifican por las amenazas de que se retome la guerra entre los Estados Unidos, junto a su aliado Israel, contra Irán.
Ese conflicto sacude la seguridad y la economía de esta zona del mundo desde febrero.
En abril, los Grandes Premios de F1 en Yeda (Arabia Saudita) y en Baréin fueron cancelados, pero ese último pudo luego recuperarse siendo deslocalizado a Sepang (Malasia), donde se disputó a principios de octubre.
Además, en las últimas semanas se ha intensificado y reactivado el conflicto entre combatientes hutíes de Yemen, apoyados por Irán, y Arabia Saudita, donde la capital Riad es víctima de ataques.
Ello llevó a la decisión de que el Rally Dakar 2027 no se dispute en Arabia Saudita y vaya a tener lugar en enero en Portugal y Marruecos «de manera excepcional».
Esa decisión se tomó de «común acuerdo» entre la empresa responsable del evento, Amaury Sport Organisation (ASO), y los gobiernos de Arabia Saudita y Marruecos, subrayó el patrón del Dakar, David Castera.
Es «un plan B» que resulta «una buena solución», considera Rebut.
Las autoridades de regulación, la FIA (Federación Internacional del Automóvil) y la FIM (Federación Internacional de Motociclismo), así como la F1 y la MotoGP, no pueden «cancelar unilateralmente» los Grandes Premios por el riesgo de enormes consecuencias financieras, ya que son eventos que individualmente están evaluados entre 50 y 100 millones de dólares, explica este experto.
– Sin seguro de anulación –
«Si decretan por sí solos la cancelación, entonces es su problema, su riesgo, y deben asumirlo sin seguro de anulación», subraya.
El principio de un seguro de anulación de este tipo se sustenta en la aparición súbita de un elemento «que impida organizar el evento», como podría ser una catástrofe natural o un atentado, explica Rebut.
«La guerra entre Estados Unidos e Irán no entraría en esa categoría porque dura desde hace tiempo», añade.
Pero FIA, FIM, F1 y MotoGP insisten en que las carreras se disputarán por «las amplias garantías ofrecidas a todas las partes concernidas», como repitió el domingo la MotoGP.
Reaccionaba así a la decisión de Yamaha de «no participar en el Gran Premio de Catar» de la próxima semana por «la situación en Oriente Medio».
En la MotoGP, los pilotos parecen mayoritariamente en contra de acudir a Catar y según el australiano Jack Miller, del equipo Yamaha-Pramac, son «19 (de un total de 22) los que no quieren ir» en la nueva semana al emirato.
En la F1, el cuatro veces campeón mundial neerlandés Max Verstappen (Red Bull) estimó a finales de septiembre que «por la proximidad de una guerra (…) no se debería ir» al Golfo en estos momentos.
Además de los seguros individuales de miles de empleados de las escuderías, también habría que «pagar lo que haga falta» por «seguros de daños» para los millones de dólares en material (pabellones de las escuderías, monoplazas, motos, piezas de recambio, herramientas) transportados por vía marítima o aérea, advierten los corredores de seguros.
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