De las aprobaciones otorgadas por el Consejo de Fomento Turístico (Confotur) el año pasado, el 77 % correspondió a proyectos inmobiliarios.
SANTO DOMINGO,R.D.— El turismo inmobiliario se ha convertido en una de las principales atracciones para la inversión extranjera en República Dominicana. Solo en 2025 se recibieron 1,800 millones de dólares en ese renglón y la tendencia apunta a seguir creciendo en los próximos años.
Así se expresaron los directivos de la Asociación Dominicana de Empresas Turísticas Inmobiliarias (Adeti), al participar en el Encuentro Económico de HOY. Esa inversión representa la construcción de 13,318 habitaciones en cinco provincias: La Altagracia, Samaná, Puerto Plata, María Trinidad Sánchez y Santiago.
Andrés Marranzini, presidente; Yudith Castillo y Laura Troncoso, vicepresidentas y Michael Lugo, director ejecutivo de Adeti, explicaron que de las aprobaciones otorgadas por el Consejo de Fomento Turístico (Confotur) el año pasado, el 77 % correspondieron a proyectos inmobiliarios. La mayoría de esos proyectos, un total de 81 están ubicados en la región Este.

Marranzini resaltó que los miembros del gremio empresarial buscan elevar la calidad del producto turístico que ofrecen en el mercado.
“Si bien hay disponibilidad de masificar cierto producto turístico hotelero, en el caso nuestro no es necesariamente así, sino, elevar el producto”, dijo.
Sostuvo que los incentivos con que cuenta el sector turístico son un elemento diferenciador y que el posicionamiento del destino contribuye a la atracción de inversión extranjera, especialmente, en el segmento de usuarios finales de segunda residencia.
Planteó que las leyes de incentivos son herramientas fundamentales para la atracción turística y que constituyen un elemento diferenciador con respecto a otros destinos.
Consideró que la marca país es la principal “punta de lanza” con que cuenta el sector turístico dominicano como elemento de venta.
Recordó que Casa de Campo fue uno de los primeros proyectos de turismo inmobiliario en el país y que, en sus inicios, estaba dirigido principalmente al cliente local, con alguna participación de clientes extranjeros.
Señaló que proyectos de esa naturaleza cuentan con amenidades diseñadas para atraer inversionistas que buscan una segunda residencia, como es el caso de Altos de Chavón, en Casa de Campo.
Planteó que no existe un destino turístico de segunda residencia que no trate de “encontrar su alma, su esencia”.
Consideró que el turismo inmobiliario se encuentra ahora en una etapa que busca garantizar la calidad y la regulación, para que en el futuro “no matemos el negocio”.
Aseguró que el país no es solo un destino hotelero, sino, que también puede posicionarse como un destino premium residencial.
Adeti está compuesta por 17 desarrollos turísticos del país.
(c) Periódico Hoy (03.02.2026)



