Hasta el cierre de marzo, las autoridades del Ministerio de Salud Pública reportaron un total de 328 muertes en recién nacidos, concentrando la mayor afectación en Metropolitana y Cibao Norte del país caribeño
Abigail Parada. Infobae
El impacto de la mortalidad neonatal sigue siendo uno de los principales retos para el sistema de salud en República Dominicana, donde el 80% de las muertes de recién nacidos se producen antes de los 28 días de vida, conforme a los registros del Ministerio de Salud Pública. Esta alta proporción subraya la urgencia de fortalecer la atención sanitaria dirigida a este grupo etario en las etapas iniciales, un período donde la vulnerabilidad es máxima y la intervención oportuna puede marcar la diferencia.
En el primer trimestre de 2026, la Dirección de Epidemiología notificó un total de 328 fallecimientos infantiles, como lo documenta el informe oficial del Ministerio al cierre de marzo. Entre el 15 y el 21 del mismo mes, que comprende la semana epidemiológica 11, se registraron 15 muertes adicionales. En las cuatro semanas previas, la cifra acumulada alcanzó 90 decesos, según los datos citados por las autoridades sanitarias dominicanas. Las regiones Metropolitana y Cibao Norte concentran la mayor cantidad de casos, en paralelo con su densidad poblacional y el número de establecimientos de salud, de acuerdo con el reporte de la Dirección de Epidemiología.

En el mismo periodo del año anterior, la cantidad de muertes infantiles ascendía a 397, lo que representa una reducción interanual del 17% en 2026, informaron las autoridades en el reporte más reciente del Ministerio de Salud Pública.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha enfatizado que la mortalidad neonatal, correspondiente a los primeros 28 días de vida, constituye una de las áreas donde los progresos resultan más lentos. Las principales causas identificadas por el organismo internacional son las complicaciones durante el parto y el nacimiento prematuro. Esta realidad adquiere un significado importante en países como República Dominicana, donde los esfuerzos para revertir la tendencia requieren intervenciones sistemáticas y sostenidas.
Las autoridades no han divulgado mayores detalles sobre las complicaciones clínicas que presentaron los recién nacidos fallecidos ni sobre los factores de riesgo específicos. El Ministerio de Salud Pública aseguró a través del boletín epidemiológico que, junto con el Servicio Nacional de Salud, impulsa sistemas de vigilancia epidemiológica intensificada, realiza auditorías clínicas así como revisiones sistemáticas, así como monitorea la calidad de la atención en servicios maternos y neonatales con el propósito de reducir estas muertes prevenibles.

En cuanto a la mortalidad materna, el mismo boletín registró cinco fallecimientos durante la semana epidemiológica 11: dos de madres dominicanas y tres de mujeres haitianas, lo que eleva el total anual a 23 madres fallecidas (14 de nacionalidad dominicana y nueve haitiana). Las edades de las madres se ubican entre 16 y 39 años, y residían en las provincias de Hato Mayor, San Cristóbal, La Altagracia, Espaillat y Pedernales, según el reporte ministerial.
La relevancia de la mortalidad en los primeros cinco años de vida, continúa siendo identificada por la OMS como un desafío persistente, especialmente en contextos afectados por crisis humanitarias.
República Dominicana continúa optimizando la referencia entre centros médicos, promueve la detección temprana de signos de alarma y asegura la provisión de recursos esenciales en servicios de salud materno-neonatal. El Ministerio de Salud Pública sostiene que la finalidad es prevenir decesos evitables y avanzar de manera sistemática hacia la reducción de la mortalidad materna e infantil a nivel nacional, como se desprende de las declaraciones oficiales incluidas en el informe presentado.
(c) INFOBAE (03.04.2026)


