Meta trabaja en un experimento interno que suena a ciencia ficción: un clon de inteligencia artificial de Mark Zuckerberg pensado para relacionarse con los empleados y entregarles retroalimentación en su nombre.
Según informó el Financial Times, la compañía desarrolla un avatar digital que replica la apariencia, la voz y hasta los tics verbales del fundador. La idea es que ese “doble” pueda participar en reuniones y conversaciones internas, reduciendo la carga de tiempo del CEO sin romper el vínculo directo con la figura que encarna la empresa.
Este proyecto no surge de la nada, sino que se enmarca en la ofensiva más amplia de Meta por integrar modelos generativos de IA en todos sus productos, tanto de cara al público como para uso corporativo. Zuckerberg ya había delineado, en encuentros internos, el plan de llevar herramientas de IA “a cada una” de las plataformas de la compañía, desde Facebook e Instagram hasta WhatsApp.
En el ámbito del contenido, Meta ya permite a algunos creadores entrenar versiones de IA de sí mismos para responder comentarios de seguidores en Instagram, abriendo la puerta a una relación más automatizada con las audiencias.
El propio Zuckerberg estaría muy involucrado en el desarrollo del clon, destinando entre cinco y diez horas semanales a revisar código, entrenar modelos y participar en evaluaciones técnicas de los proyectos de IA de Meta.
Paralelamente, The Wall Street Journal reveló que el ejecutivo impulsa un agente de IA personal distinto del avatar corporativo, pensado para asistirlo en tareas cotidianas y de productividad. Esta doble estrategia refuerza la intención de usar la inteligencia artificial tanto como herramienta interna de gestión como producto comercializable hacia usuarios y creadores.
El experimento abre múltiples interrogantes éticos y laborales: desde el nivel de transparencia que se dará a los empleados al interactuar con el clon, hasta qué tipo de datos alimentarán al sistema y cómo se resguardará la privacidad. Si el piloto resulta exitoso, Meta contempla ofrecer a más figuras públicas y creadores la posibilidad de desplegar sus propios avatares de IA, multiplicando la presencia de “versiones sintéticas” de personas influyentes en las plataformas de la compañía.
De concretarse, el movimiento consolidaría a Meta en la carrera por los asistentes conversacionales personalizados, un terreno donde también compiten gigantes como OpenAI, Google y Apple.
(c) digitaltrends ES (13.04.206)


