SANTO DOMINGO, R.D.— La nutrióloga Grace de los Santos explicó que los medicamentos a base de péptidos se han convertido en una alternativa cada vez más utilizada para el control del peso corporal, debido a su capacidad de imitar hormonas que el organismo produce de forma natural y que influyen en la sensación de saciedad.
De acuerdo con la especialista, estos fármacos actúan simulando hormonas producidas principalmente en el intestino, lo que contribuye a disminuir el apetito y a ralentizar el proceso digestivo.
“Estos simulan hormonas que nuestro cuerpo produce… principalmente nuestro intestino, produce de manera natural. Ellos simplemente van a ser una simulación de que está en el cuerpo y ayudan a mantener la saciedad, disminuir el apetito, enlentecer el vaciamiento gástrico y, por ende, la pérdida de peso”, explicó.
La experta en nutrición señaló que el desarrollo de estos compuestos continúa avanzando en la investigación médica. “Existen muchos péptidos… y se siguen desarrollando incluso muchos más, porque ese es el futuro”, afirmó, al resaltar que cada vez se estudian nuevas moléculas y combinaciones con potencial terapéutico.
“Según la Organización Mundial de la Salud, a nivel mundial hay 650 millones de personas con obesidad”, indicó, al explicar que este panorama ha impulsado el interés científico en tratamientos innovadores para el control del peso.
No obstante, De los Santos advirtió que el uso de estos medicamentos debe realizarse bajo supervisión médica, ya que pueden existir contraindicaciones y riesgos si se utilizan sin la orientación adecuada.
“Es muy peligroso usarlos sin indicación médica, porque realmente hay contraindicaciones y sobre todo hay que conocer la dosis que va contigo para que llegues a la pérdida de peso”, subrayó.
La especialista también enfatizó que estos tratamientos no deben verse como una solución milagrosa, sino como parte de un enfoque integral que incluya cambios en el estilo de vida.
Finalmente, De los Santos destacó que estos medicamentos también se estudian para tratar otras condiciones de salud, más allá de la obesidad. “No solo intervienen en la pérdida de peso; personas con resistencia a la insulina, con alto riesgo de diabetes, con hipertensión o apnea del sueño salen muy beneficiadas”, indicó, agregando que incluso se investigan sus posibles aplicaciones en adicciones y enfermedades neurológicas.
(c) RCC Noticias (17.03.2026)



