Dirección Pasaportes visualiza entrada en vigencia del Digital Travel Credential (DTC)
SANTO DOMINGO, R.D.- El nuevo pasaporte electrónico (ePasaporte) marca el inicio de la identidad digital al permitir que la información del titular se integre en dispositivos móviles mediante tecnología de corto alcance
Más allá de una renovación estética o de un cambio de libreta, las autoridades de la Dirección General de Pasaporte se han encargado de indicar que el nuevo pasaporte inaugura una plataforma tecnológica pensada para evolucionar en el tiempo y alinearse con los estándares internacionales de control migratorio.
A diferencia del documento tradicional, la nueva libreta incorpora una hoja de datos fabricada en policarbonato, un material plástico de alta resistencia, con menos probabilidad a ser vulnerado de manera fraudulenta.
Es importante recordar que, aunque el celular sirva para identificar digitalmente al viajero, el pasaporte físico sigue siendo obligatorio para cruzar fronteras internacionales y viajes internacionales.
¿Cómo funciona la integración en el celular?
Gracias al chip con datos biométricos y la tecnología NFC (Near Field Communication), los usuarios podrán gestionar su identidad de forma digital
Almacenamiento en Billeteras Digitales: Los datos del pasaporte pueden añadirse a aplicaciones como el Google Wallet o Apple Wallet, permitiendo tener una versión digitalizada para procesos de verificación.
Verificación Remota: Las aplicaciones de identidad pueden escanear el chip del pasaporte para autenticar al usuario en tiempo real sin necesidad de presentar el documento físico en trámites digitales.
Agilidad en Aeropuertos: En países con infraestructuras compatibles, este sistema permite pasar por puntos de control (como los de la TSA en EE. UU.) simplemente acercando el celular al lector.
Situación actual (Enero 2026)
República Dominicana inició la emisión oficial del pasaporte electrónico el 14 de enero de 2026. El documento incluye más de 130 medidas de seguridad y un chip que facilitará la futura eliminación de visados con otros países.
Se implementará progresivamente en oficinas nacionales desde febrero y en consulados en el exterior a partir de junio de 2026.
El nuevo documento tiene un costo de RD$ 6,700 y una vigencia de 10 años para adultos.
Es importante recordar que, aunque el celular sirva para identificar digitalmente al viajero, el pasaporte físico sigue siendo obligatorio para cruzar fronteras internacionales y viajes internacionales.
El pasaporte en la parte visual
A nivel visual y físico, el pasaporte electrónico añade múltiples capas de seguridad.
La numeración del documento se realiza mediante perforación cónica láser, un proceso de alta precisión extremadamente difícil de replicar.

A esto se suman estampados en color oro, elementos invisibles que solo se revelan bajo determinadas luces y símbolos de identidad nacional como el mapa del país y la Cigua Palmera.
Todo ello convive en las distintas categorías de libretas: ordinaria (azul), diplomática (negra) y oficial (vino), que ahora comparten un mismo estándar electrónico.
La fase inicial comenzó el 15 de enero de 2024 con la habilitación de citas exclusivas para personas con pasaportes vencidos, próximos a vencer, con páginas agotadas o que solicitaban el documento por primera vez.
El 19 de febrero se producirá la primera captura y entrega oficial del pasaporte electrónico, y pocos días después, el 23 de febrero, el servicio se extendió gradualmente a oficinas del interior del país.
Algo que no debe pasarse por alto y que, influirá en evitar traumas, es que el pasaporte nuevo coexistirá con el viejo.
Ambos conviven y mantienen plena validez hasta que el documento vigente del ciudadano expire. No existe obligación de renovar anticipadamente, una decisión que como dijimos, evitará saturaciones y garantizar la continuidad del derecho a viajar.
En términos de vigencia, el nuevo pasaporte conserva los estándares conocidos: 10 años para adultos y 5 años para menores de 18 años, tomando en cuenta los cambios físicos propios del crecimiento.
Esta continuidad facilita la transición y reduce la frecuencia de renovación, beneficiando directamente al usuario.
Para los dominicanos en el exterior, el cronograma contempla una espera mayor. El despliegue internacional está previsto de forma gradual a partir de agosto de 2026.
Hasta entonces, si un ciudadano residente fuera del país necesita renovar su documento, podrá solicitar sin inconvenientes un pasaporte regular, el cual seguirá siendo aceptado en todos los controles migratorios.
Las ventajas del nuevo sistema se articulan en tres pilares fundamentales. El primero es la seguridad. La combinación de policarbonato, chip cifrado y datos biométricos eleva sustancialmente la protección contra falsificaciones y suplantaciones de identidad.
El segundo es la eficiencia. Al cumplir con los estándares de la OACI, el pasaporte electrónico permite una lectura rápida y confiable en sistemas automatizados, reduciendo tiempos de espera en aeropuertos y puntos fronterizos.
El tercero es el posicionamiento internacional. La adopción de esta tecnología proyecta una imagen de país moderno, confiable y alineado con las mejores prácticas globales.
Sin embargo, la visión de largo plazo va más allá de la libreta física. El pasaporte electrónico se concibe como una plataforma tecnológica en constante evolución. El objetivo final es la transición hacia la Digital Travel Credential (DTC) o Credencial de Viaje Digital, que permitirá integrar progresivamente la identidad de viaje del ciudadano dominicano en dispositivos móviles y otros formatos digitales avanzados.
Desdee este punto de vista, el nuevo pasaporte no representa un punto de llegada, sino un punto de partida.
Del papel al chip, y del chip al entorno digital, ese es el camino que aunque algo tarde, República Dominicana finalmente lo empieza a transita



