Sue Helen Rodríguez. El Caribe
Mientras el silencio se apodera de las zonas devastadas por el terremoto y las esperanzas de encontrar sobrevivientes disminuyen con el paso de las horas, un grupo de rescatistas de cuatro patas continúa desafiando las probabilidades. Guiados por su agudo sentido del olfato y entrenados para detectar señales de vida entre toneladas de concreto y metal, estos perros de búsqueda se han convertido en aliados fundamentales de los equipos de emergencia, ayudando a localizar personas atrapadas bajo los escombros y ofreciendo una oportunidad de rescate en medio de la tragedia.
Un total de 137 perros rescatistas, provenientes de distintos países, trabajan sin descanso en las zonas afectadas por el terremoto. Su capacidad para detectar rastros humanos entre estructuras colapsadas y toneladas de concreto los convierte en aliados indispensables de los equipos de emergencia. Cuando se trata de ingresar a edificios derrumbados y localizar posibles sobrevivientes, estos canes especializados representan una de las herramientas más eficaces en las labores de búsqueda y rescate.
La respuesta internacional incluyó el despliegue de decenas de perros especializados en búsqueda y rescate. Colombia envió cuatro canes —Rojo, Candy, Dasta y Tamy— como parte del equipo USAR COL-1, uno de los más reconocidos de América Latina. Ecuador aportó dos perros junto a 47 rescatistas, mientras que México movilizó cinco canes acompañados por 250 militares, aeronaves, un dron y suministros médicos.
Argentina también se sumó a las labores de emergencia con personal especializado y perros de rescate, entre ellos Bart, que participó en el salvamento de dos menores atrapados bajo los escombros.
Fuera de la región, Estados Unidos desplegó varios equipos USAR con al menos 18 perros provenientes de Virginia, California y Florida, entrenados para localizar sobrevivientes bajo estructuras colapsadas. Europa también contribuyó con unidades caninas: España envió dos equipos especializados con perros de búsqueda, Suiza movilizó rescatistas acompañados por canes, y Países Bajos aportó cuatro perros junto a 64 especialistas en rescate.
Perros de élite: quiénes son y cómo ayudan a encontrar sobrevivientes
Tsunami: Con 9 años de edad, Tsunami afronta una de sus últimas misiones antes de su retiro. Este Border Collie venezolano se ha convertido en uno de los perros de rescate más reconocidos del país, aunque su historia comenzó lejos de los escenarios de emergencia: fue rescatado de las calles tras sufrir abandono y maltrato.
Su potencial llamó la atención de Jorge Beens, director del Centro de Formación de Equipos Caninos de Intervención en Desastres (K-Sar Ecid), quien inició su entrenamiento especializado en búsqueda y rescate.

A lo largo de su trayectoria, Tsunami ha participado en importantes operaciones dentro y fuera de Venezuela. Formó parte de la Fuerza de Tarea Humanitaria Simón Bolívar desplegada tras los terremotos de Turquía y Siria en 2023, intervino en las labores de rescate durante los deslaves de Las Tejerías y El Castaño, en el estado Aragua, y actualmente trabaja en la búsqueda de sobrevivientes entre las estructuras colapsadas de las Residencias Rita.
Su recorrido lo ha convertido en un símbolo del rescate canino venezolano y en un ejemplo de cómo una segunda oportunidad puede transformarse en una misión para salvar vidas.
Kayra: Una Pastor Belga Malinois de 4 años, integra la misión del Grupo de Búsqueda y Rescate Urbano (USAR Perú) desplazada a Venezuela. Es el único recurso canino que acompaña a los 40 especialistas peruanos y trabaja junto a su guía, el subteniente Daniel Herrera.
Su participación fue decisiva en el rescate de Belkys Barreto, una mujer de 60 años que permaneció atrapada durante tres días bajo los escombros de un edificio de 15 pisos colapsado en el sector Los Corales, en La Guaira. La operación de rescate se extendió por más de diez horas y se realizó en condiciones extremas, con temperaturas que superaban los 34 grados Celsius.

Además de su preparación para la búsqueda de personas bajo estructuras derrumbadas, Kayra representa un modelo particular dentro del sistema peruano de emergencias: forma parte de un equipo privado que, de manera voluntaria, se postula para participar en misiones de alto riesgo y operaciones de rescate tanto dentro como fuera de su país.
Dastan: Es un Pastor Belga Malinois de 8 años, forma parte de la misión enviada por el Cuerpo de Bomberos de Bogotá para apoyar las labores de rescate en Venezuela. El can llegó junto a un equipo técnico integrado por 11 especialistas colombianos.

Entrenado desde cachorro en técnicas de búsqueda, rastreo y localización de personas atrapadas, Dastan está especializado en operar en escenarios de estructuras colapsadas. Una de sus principales fortalezas es su capacidad para mantener la concentración en entornos complejos, ignorando el ruido de la maquinaria pesada y otros estímulos externos para enfocarse en la detección de posibles sobrevivientes.
Su experiencia y el estrecho vínculo desarrollado con su guía a lo largo de años de entrenamiento lo convierten en una pieza clave dentro de las operaciones de búsqueda y rescate urbano.
Orly, Balam y Kenai
México desplegó a Orly, Balam y Kenai (Border Collie) como parte de su contingente de apoyo a las labores de búsqueda y rescate en Venezuela. Los tres canes integran equipos especializados certificados bajo estándares internacionales USAR y trabajan junto a su guía, Edgar Martínez.
Orly y Balam, pertenecientes a la delegación de la Cruz Roja de Querétaro, cuentan con experiencia en operaciones de rescate en escenarios de desastre. Su entrenamiento les permite acceder a áreas de difícil alcance y señalar con precisión los puntos donde podrían encontrarse personas atrapadas, facilitando el trabajo de los rescatistas y reduciendo el tiempo necesario para las labores de excavación y extracción.

unto a Kenai, conforman una unidad especializada en la localización de sobrevivientes bajo estructuras colapsadas, una tarea en la que cada minuto puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte.
Ron: Es un Labrador Retriever perteneciente a la organización española IAE Rescue, integra el contingente enviado por España para apoyar las labores de búsqueda y rescate en Venezuela. Esta misión marca su primera experiencia internacional en una emergencia de gran magnitud.
Bajo la guía de Paco Cobo, Ron recorre las zonas afectadas en busca de señales de vida entre los escombros. Gracias a las características propias de su raza, destaca por su capacidad de trabajo, resistencia física y temperamento equilibrado, cualidades esenciales para operar durante largas jornadas en escenarios complejos.

Su participación forma parte del esfuerzo desplegado por equipos especializados españoles que colaboran en la localización de sobrevivientes y en las operaciones de rescate tras el terremoto.
Bart: Es un Pastor Belga Malinois de la Agrupación Perros de Guerra de la Armada Argentina, se convirtió en uno de los canes más destacados de las operaciones de rescate tras el terremoto en Venezuela. Su intervención fue decisiva para localizar con vida a dos niños que permanecían atrapados bajo una estructura colapsada, una acción que le valió el reconocimiento de los equipos de emergencia.
Especializado en búsqueda y rescate en escenarios de desastre, Bart forma parte del contingente argentino desplegado para apoyar las labores humanitarias en las zonas más afectadas. Su capacidad para detectar señales de vida entre los escombros permitió orientar con precisión el trabajo de los rescatistas y acelerar las tareas de extracción.

La exitosa localización de los menores convirtió a Bart en uno de los símbolos de la cooperación internacional desplegada en Venezuela y en un ejemplo del papel fundamental que desempeñan los perros de rescate cuando cada minuto resulta decisivo para salvar vidas.
Candy: Es una de las integrantes del equipo colombiano USAR COL-1, una unidad especializada en búsqueda y rescate urbano reconocida por su capacidad de respuesta en emergencias y desastres. Junto a otros canes entrenados, forma parte de los equipos encargados de localizar personas atrapadas bajo estructuras colapsadas.
La perrita fue desplegada en Venezuela como parte de la misión humanitaria enviada por Colombia tras los terremotos que afectaron al país. En el terreno trabaja junto a Rojo, Dastan y Tamy, recorriendo zonas de alto riesgo en busca de sobrevivientes entre los escombros.

Gracias a su entrenamiento especializado y a su capacidad para detectar rastros humanos en escenarios complejos, Candy se ha convertido en una pieza fundamental de las operaciones de rescate que buscan devolver esperanza a las familias afectadas por la tragedia.
Otros perros rescatistas que han destacado en las misiones de rescates, son: Jet (Estados Unidos – California USAR) Greta (Estados Unidos – California USAR) Dee (Estados Unidos – California USAR) Joey (Estados Unidos – California USAR) Matti (Estados Unidos – California USAR) Roma (Estados Unidos – California USAR)
(c) El Caribe


