Darío Brooks*. BBC News Mundo
Los hinchas y jugadores de Noruega han protagonizado una de las escenas más llamativas en el Mundial 2026.
En los partidos disputados hasta ahora, los noruegos en las tribunas se sincronizaron perfectamente para realizar un movimiento de remo que recuerda la dura tarea que tenían los antiguos vikingos para mover sus temibles embarcaciones.
El momento inicia con el poderoso llamado que hace un hincha con un cuerno. Otro es el encargado de hacer sonar un gran tambor, que marca el paso.
Y ahí empieza el espectáculo: miles de hinchas reman y reman, creando una escena que anima a todos en los estadios y frente a las pantallas.
La demostración fue incluso más allá en el partido en el que Noruega venció por 3-2 a Senegal, con los jugadores uniéndose a las tribunas bajo el tambor que hizo sonar el mediocampista Martin Ødegaard.
El goleador Erling Haaland no podía ocultar su entusiasmo.
Los hinchas también han hecho la coreografía en las ciudades en las que ha jugado Noruega, como en el icónico Times Square de Nueva York.

Esta coreografía tiene a un hincha como su impulsor, Ole Frøystad, quien se hace llamar «Mr. Row Row» (que se puede traducir como «señor del Rema, Rema»).
«Esto es de hace mucho tiempo. Hace como 1.000 años, los vikingos remaban duro justo antes de entrar en batalla. Y eso es lo que estamos haciendo en la cancha: nos alistamos parra entrar en batalla», le dijo Frøystad a la BBC.
Los hinchas noruegos que están apoyando desde su país también se están sumando, desde sus casas, sus escuelas, sus trabajos o sitios públicos, lo hacen con gran entusiasmo.
Y con el avance de Norguega a dieciseisavos de final del Mundial, está garantizado que los veremos de nuevo.
¿Pero cuál es el origen de los míticos vikingos y su fuerza marítima?

La expansión vikinga
Los vikingos fueron un pueblo originario de Escandinavia —el territorio actual de Dinamarca, Suecia y Noruega— que era conocido por cultivar en primavera y saquear ciudades en el extranjero durante el verano.
La Era Vikinga —período en el que fueron más activos en la exploración y los ataques— abarca desde el siglo VIII hasta el siglo XI.
Los nórdicos que se establecieron en esas regiones tras las incursiones eran aquellos que comenzaron a dedicarse al comercio y a asentarse en los territorios.
Este pueblo tenía un gran dominio del uso de la tierra: muchos eran agricultores, en regiones donde el clima permitía el cultivo. Era común encontrar cebada, repollo y nabo en las despensas vikingas.
En la mitología nórdica, Thor (del nórdico antiguo Þórr) es el dios del trueno y se le asocia con la protección de la humanidad.
Se creía que Thor defendía el orden de los dioses contra sus enemigos utilizando el poder de su martillo.
De ahí la conexión con los tambores que se ven en los estadios en los que juega Noruega.

Según Davy Cooper, un experto en la cultura vikinga (fallecido en 2021) del Shetland Amenity Trust, «la forma del barco creaba burbujas en el borde de las tablas. En la práctica, un barco vikingo navegaba sobre una especie de colchón de aire, con mucha menos resistencia en el agua».
Para navegar, utilizaban una «brújula solar», descrita por el experto como «un círculo simple con un pasador en el centro», que servía para medir la posición del sol y la hora del día.
Pero los viajes no siempre tenían destinos planeados.
«A menudo el viento los llevaba a lugares inesperados, pero sabían cómo regresar», explicó Cooper. «Esto significaba que podían volver a encontrar esos lugares y enseñar a otros a llegar allí».
Además de aprovechar la naturaleza para alimentarse, los vikingos también la utilizaban para la navegación, mediante cristales.
«Usaban un cristal que se oscurecía o se aclaraba según la dirección en la que girara. Al apuntarlo hacia una fuente de luz, funcionaba incluso con niebla, siempre y cuando supieran dónde estaba el sol, lo que les permitía identificar la dirección del viaje», dijo Cooper.

¿Por qué los vikingos no eran como los imaginamos?
La cultura popular suele representar a los vikingos como guerreros feroces, de cabello rubio y ojos azules. Pero los estudios científicos han desmentido ese mito.
Un grupo internacional de genetistas evolutivos logró analizar el origen genético de estos famosos guerreros germánicos y llegó a conclusiones sorprendentes sobre su diversidad étnica.
«Todo comenzó cuando logramos secuenciar el primer genoma humano antiguo», le dijo a la BBC el genetista evolutivo danés Eske Willerslev, profesor de la Universidad de Cambridge, en Reino Unido, y de la Universidad de Copenhague, en Dinamarca.
«Esto nos proporcionó una enorme cantidad de información sobre individuos que podemos usar para deducir el pasado del ser humano», afirmó en una entrevista en 2019.
«Una vez que vimos que esto era posible, decidimos comenzar a explorar el pasado humano en todo el mundo [para ver] cómo nos convertimos en lo que somos hoy».
A lo largo de seis años, los investigadores analizaron restos humanos encontrados en más de 80 yacimientos arqueológicos, incluidas tumbas vikingas.
Para comprender el pasado a través del ADN antiguo, el equipo secuenció los genomas de 442 hombres, mujeres, niños y bebés de la era vikinga.

Uno de los expertos que trabajó en el proyecto —Martin Sikora, de la Universidad de Copenhague— señaló que los restos mortales en los que el ADN se conservaba mejor eran los dientes y un hueso llamado petroso o temporal, que forma parte de los huesos de las orejas y es particularmente duro.
Al extraer el material genético de estas fuentes, los expertos lograron comparar el ADN de estos pueblos con las secuencias de ADN de más de 1.000 individuos de la Antigüedad y de unos 4.000 seres humanos modernos.
Este estudio —el mayor análisis genético de restos de vikingos jamás realizado— demostró que sus genes provenían del sur de Europa y de Asia.
«Al vikingo típico se lo describe como un escandinavo alto, fuerte y rubio. Pero, en realidad, ser rubio era mucho menos común en Escandinavia en la era de los vikingos de lo que lo es ahora», explica Willerslev.
«El período vikingo se caracteriza por un enorme interés por los vikingos escandinavos en el resto del mundo, pero un interés muy limitado por lo que realmente estaba sucediendo en Escandinavia».
Las rutas comerciales de los vikingos se extendían, por un lado, hasta Canadá y, por el otro, hasta Afganistán, por lo que ese pueblo, en realidad, tenía mucha más diversidad de lo que se creía.
Esa mezcla con pueblos del sur y del este diversificó su composición genética, generando una variedad de rasgos físicos.
«No se puede afirmar con certeza si existió un grupo genéticamente homogéneo que fuera muy escandinavo y uniforme en todas partes», afirma Sikora. «En realidad, había mucha diversidad».
La investigación también indica que la identidad vikinga no estaba relacionada con el origen genético o étnico, sino con una identidad social.
«El fenómeno vikingo no es algo escandinavo, en el sentido de que no es la etnicidad la que determina si alguien es vikingo o no. Se trata de un estilo de vida», afirma el científico que lideró el proyecto.
*Con información adicional de BBC News Brasil de un artículo que se publicó originalmente el 5 de agosto de 2022 y se actualizó el 30 de junio de 2026 a propósito del Mundial.



