El gerontólogo Héctor Romero explica que tiene una misión clara: construir espacios donde envejecer no sea un límite, sino una oportunidad para seguir viviendo plenamente
Jessica Arno
SANTO DOMINGO, R.D.— Para el gerontólogo Héctor Romero tanto los envejecientes como los familiares tienen mucha resistencia a ingresar a asilos o espacios de residencias en sentido general. Una de las razones es la visión de encontrar un lugar triste que solo almacena humanos y no vela por la dignidad.
A su juicio, otra de las explicaciones es que muchos adultos mayores se formaron bajo el esquema de que los hijos que tuvieron cuidarían de ellos, pero se han topado con la realidad de que estos no pueden por falta de tiempo, trabajo o están centrados en su propia familia.
El especialista, desde cierto punto, entiende y justifica esta resistencia, ya que muchos centros no cuentan con las condiciones necesarias para que una persona que ha transcurrido un largo andar, vean en estos espacios un lugar ideal para su última morada.

“Hay un reto de instituciones como ´Vivir Más´ y otras que ya existen en el país, de dar a conocer esta nueva visión de centros realmente integrales en el cual el adulto mayor vaya a estar mejor”, dice Romero.
´VivirMás Residencias para Adultos Mayores´ es un complejo gerontológico y geriátrico enfocado en la salud integral con el que este especialista busca impregnar en la gente una visión novedosa del “retiro”.
Allí, según cuenta Romero, se trabajan temas como la terapia ocupacional, terapia acuática, motricidad fina, motricidad gruesa, la memoria, entre otros.

Egresado de la Universidad Autónoma de Santo Domingo de la licenciatura en Trabajo Social, el tema del envejecimiento y los cuidados que conlleva esta etapa ha rondado la cabeza del experto desde la secundaria.
“Esa vocación que La Salle impregnó en mí y en y en en mis compañeros de escuela de servicio, hizo que yo después estudiara trabajo social en la universidad”, afirma Romero.
Cuidado especializado

El centro que fundó en septiembre de 2022 y que hoy cuenta con tres sucursales, alberga un total de 53 adultos mayores y posee 51 empleados. Las familias pueden elegir entre una residencia permanente o residencia de día, es decir estar en las instalaciones todo el día o por un tiempo parcial.
“La residencia temporal está diseñada para las familias que se ven en la necesidad de buscar un espacio seguro y de atención especializada para el adulto mayor, en caso de salir de viaje u otra actividad que no le permita llevárselo. También cuando requiera de una atención y cuidado especializado, luego de una operación o recuperación quirúrgica”, explica su fundador.

Los que desean ingresar a una de las dos opciones de residencia tienen que someterse a una evaluación de equipo multidisciplinar compuesto por la una geriatra, un psiquiatra, una terapeuta ocupacional y un terapeuta físico.
Además, poseen una residencia diseñada para la atención a pacientes que se encuentran en condición de encamamiento, pudiendo ser este temporal o permanente, así como aquellos que a nivel cognitivo se encuentran con un deterioro moderado o severo.
Romero explica que tiene una misión clara: construir espacios donde envejecer no sea un límite, sino una oportunidad para seguir viviendo plenamente.
(c) Listín Diario (28.05.2026)



