Bogotá (EFE).- La crisis diplomática entre Colombia y Estados Unidos, que comenzó hace un año, dio un giro inesperado con la «constructiva» conversación telefónica de los presidentes Gustavo Petro y Donald Trump, quienes acordaron reunirse próximamente en la Casa Blanca, un paso que apacigua los ánimos exaltados tras el ataque de Washington a Venezuela y la detención de Nicolás Maduro.
La conversación del miércoles, primera entre los dos mandatarios desde que Trump inició su segundo mandato, el 20 de enero de 2025, fue festejada por el Gobierno colombiano, e incluso por sectores de la oposición, pero todavía queda mucho trabajo por hacer antes de definir la fecha de la reunión, los temas a tratar e incluso las condiciones del viaje de Petro, cuyo visado fue cancelado por EE.UU. en septiembre pasado.
«Somos conscientes de que lo acordado ayer tarde no es un punto de llegada, es un punto de partida para construir una relación bilateral sobre bases más claras y respetuosas. El trabajo apenas comienza», dijo este jueves a la prensa la canciller colombiana, Rosa Villavicencio.
La ministra destacó que en esa restauración de la confianza se buscará un «justo balance» entre «el avance de los intereses nacionales colombianos y la acomodación pragmática de los intereses de Estados Unidos».
La crisis actual comenzó el pasado 26 de enero, seis días después de la posesión de Trump, luego de que Petro denegara el ingreso al país de dos aviones con colombianos deportados de EE.UU. alegando que no recibían trato «digno».
El presidente estadounidense ordenó entonces imponer aranceles del 25 % a todos los productos colombianos y, aunque la crisis fue contenida ese día, la relación entre los dos gobiernos no se normalizó.
A ese incidente le siguieron otros por denuncias de Petro de una supuesta conspiración apoyada por políticos republicanos para sacarlo del poder, la retirada de Colombia del grupo de países que hacen bien la tarea en la lucha antidrogas y el apoyo del mandatario colombiano a la causa palestina, tras lo cual EE.UU. le canceló su visado.
En medio de una guerra verbal sin precedentes, con acusaciones y ofensas de lado y lado, el Departamento del Tesoro de EE.UU. incluyó a Petro en la lista de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC, siglas en inglés), conocida como Lista Clinton, después de que Trump lo acusara de ser un «líder del narcotráfico».
(c) Agencia EFE (08.01.2026)



