Avances en béisbol, fútbol, baloncesto y atletismo consolidan una presencia internacional cada vez más diversa para la República Dominicana.
SANTO DOMINGO, R.D.— Durante décadas hablar de República Dominicana como potencia deportiva internacional conducía inevitablemente solo al béisbol, pero esa realidad empieza a cambiar con la inclusión del país en la élite mundial de otras disciplinas.
El país continúa siendo una referencia mundial en la pelota, pero simultáneamente está ganando espacios en baloncesto, fútbol, y atletismo, mientras mantiene una presencia relevante en voleibol femenino y consigue resultados internacionales en disciplinas como boxeo y levantamiento de pesas.
Lo significativo del momento actual es que los avances no proceden exclusivamente de las selecciones superiores. Las categorías menores comienzan a influir en el posicionamiento internacional dominicano, ofreciendo señales de que detrás de algunas actuaciones sobresalientes puede existir una base deportiva más amplia.
República Dominicana ascendió al octavo lugar del ranking mundial de béisbol, mientras Marileidy Paulino fue incluida entre las diez candidatas al reconocimiento de mejor atleta femenina del mundo de 2026.
A ellos se agrega el ascenso de nueve posiciones de la selección masculina de fútbol en la clasificación de la FIFA.
Béisbol: octavos del mundo
La Confederación Mundial de Béisbol y Sóftbol (WBSC) colocó a República Dominicana en el octavo puesto de su clasificación mundial masculina, dos posiciones por encima del lugar que ocupaba anteriormente.
El país acumula 2,737 puntos y durante 2026 añadió 1,369, uno de los mayores incrementos entre las principales naciones de la clasificación.

Pero el dato más revelador fue la actuación de los jóvenes también está empujando el ranking dominicano. La medalla de plata conquistada en el Campeonato Mundial Sub-15 aportó puntos importantes para el ascenso.
El sistema de clasificación de la WBSC no mide exclusivamente la calidad de los jugadores profesionales o el desempeño de una selección absoluta. Los resultados internacionales de distintas categorías aportan puntos. Por eso, la plata Sub-15 adquiere es un fuerte mensaje de que la cantera comienza a respaldar el prestigio construido durante décadas por los peloteros dominicanos en las Grandes Ligas.
El salto del fútbol

Probablemente ningún avance refleje mejor la diversificación deportiva dominicana que el fútbol.
La selección masculina pasó del puesto 144 al 135 del ranking FIFA, un ascenso de nueve posiciones que la propia organización internacional destacó entre los movimientos significativos de su actualización de octubre.
Las victorias frente a Nicaragua y Trinidad y Tobago contribuyeron al avance, llevando al país hasta 1,096.58 puntos y a su mejor posición desde 2017.
El puesto 135 todavía coloca a República Dominicana lejos de las potencias futbolísticas. Lo trascendente es la dirección del movimiento.
El crecimiento tampoco comenzó con la selección superior.
La clasificación de la selección Sub-20 masculina para los Juegos Olímpicos de París 2024 constituyó uno de los mayores acontecimientos de la historia del fútbol nacional.
República Dominicana consiguió por primera vez participar en el torneo olímpico de fútbol y enfrentarse en ese escenario a países con estructuras y tradiciones considerablemente mayores.
Los resultados actuales de la selección absoluta comienzan a conectar aquel avance juvenil con un proyecto de mayor continuidad.
Baloncesto mundialista
En el baloncesto la República Dominicana se ha consolidado como una selección mundialista en las diferentes categorías. En este caso el ascenso ha sido comandado por la selección de mayores al lograr hitos históricos de ganarle a las poderosas selecciones de Estados Unidos y a la de Brasil, algo que hacía décadas que no ocurría.
La selección masculina ocupa el puesto 21 del mundo en el ranking de FIBA y el sexto entre los países del continente americano. Ya el equipo dominicano es una selección de respeto a nivel mundial.
Con 605.2 puntos, República Dominicana aparece por encima de países de considerable tradición y población como China, Japón, México y Venezuela.
La clasificación juvenil masculina coloca a República Dominicana alrededor del puesto 18 mundial, ofreciendo otro indicador sobre la profundidad que comienza a desarrollar esta disciplina.
El desafío del baloncesto consiste ahora en transformar esa estabilidad entre los mejores 25 países en nuevos avances internacionales.
Marileidy entre las mejores del planeta
En los deportes individuales, ninguna figura representa mejor la nueva dimensión internacional del deporte dominicano que Marileidy Paulino.
World Athletics la incluyó entre las diez nominadas a mejor atleta femenina del mundo de 2026.
Paulino terminó invicta su temporada de 400 metros, recuperó el título de la Liga Diamante y registró 48.48 segundos, mejor marca mundial del año y récord de la competición.
Además, corrió por debajo de los 49 segundos en ocho oportunidades.

Su candidatura tiene un significado que trasciende su extraordinaria carrera individual.
Una atleta procedente de un país de poco más de 11 millones de habitantes compite por el máximo reconocimiento del atletismo mundial frente a figuras provenientes de algunas de las principales potencias deportivas.
Y Paulino no apareció en un vacío.
Antes estuvieron Félix Sánchez, campeón olímpico de los 400 metros con vallas en Atenas 2004 y Londres 2012, y Luguelín Santos, medallista olímpico y mundial.
El atletismo se ha convertido así en una de las disciplinas en las que República Dominicana ha demostrado capacidad para producir atletas de élite mundial durante distintas generaciones.
Las Reinas mantienen presencia mundial
El voleibol femenino representa otro modelo.
Las Reinas del Caribe no experimentan actualmente un salto comparable al del fútbol o el béisbol, pero llevan años mantgeniendo a República Dominicana compitiendo regularmente contra las mejores selecciones del mundo.
El equipo femenino participa de manera habitual en las principales competiciones internacionales y ya tiene asegurada su presencia en el Mundial de 2027.

Esa continuidad ha permitido desarrollar varias generaciones de jugadoras y crear una estructura que trasciende figuras individuales.
En ese sentido, el voleibol constituye probablemente uno de los ejemplos más claros de cómo un país pequeño puede construir una presencia internacional sostenible.
Más allá de cuatro deportes
Boxeo y levantamiento de pesas también han contribuido a ampliar la presencia dominicana.
En París 2024, Cristian Pinales y Yunior Alcántara conquistaron medallas de bronce en boxeo, sumándose a una tradición olímpica que anteriormente produjo campeones como Félix Díaz.
La halterofilia femenina también ha colocado atletas dominicanas en finales y podios internacionales, incluida la medalla olímpica obtenida por Crismery Santana en Tokio.
No significa que República Dominicana esté avanzando simultáneamente en los rankings de todas esas disciplinas. Los sistemas de clasificación son diferentes y en algunos deportes los progresos se expresan mejor mediante medallas, clasificaciones olímpicas o presencia en campeonatos mundiales.
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