SANTO DOMINGO, RD.— El incremento descontrolado del subsidio eléctrico estatal está absorbiendo los fondos públicos y reduciendo los recursos destinados a mejorar las redes de las Empresas Distribuidoras de Electricidad (EDE) en la República Dominicana. De acuerdo con las estadísticas del Ministerio de Energía y Minas (MEM) presentadas recientemente, los planes de inversión estructural se han visto gravemente afectados en lugar de expandirse.
Datos clave de la situación del sector eléctrico dominicano:
Contracción de las inversiones: Durante el período 2021-2025, la inversión acumulada en la mejora de las redes y reducción de pérdidas de Edenorte, Edesur y EdeEste sumó US$837.6 millones (un promedio anual de US$167.5 millones). Esto representa una caída del 20.4% en comparación con el lustro de 2015-2019, donde se invirtieron US$1,052.9 millones.
Aumento de las pérdidas de energía: Como consecuencia del descenso en la inversión operativa, las pérdidas promedio de las distribuidoras aumentaron significativamente, pasando de un 29% en 2019 a alrededor del 40% para lo que va del año. De hecho, informes recientes de desempeño de julio de 2026 sitúan las pérdidas de energía adquirida en un 44.1%, lo que implica que casi la mitad de la electricidad comprada a los generadores no se convierte en ingresos.
Crecimiento exponencial del subsidio: Mientras que el gasto estatal para cubrir el subsidio eléctrico en 2019 fue de RD$31,337.6 millones, para el año 2025 escaló a RD$105,849.1 millones (una cifra 3.5 veces más alta). Las proyecciones estiman que para finales de año el costo total del subsidio superará los RD$118,000 millones, consumiendo un promedio diario de RD$331.5 millones.
Implicaciones para el sistema
El círculo vicioso del sector radica en que el Gobierno destina fondos de emergencia de manera continua para financiar el déficit operativo diario y mitigar los costos del congelamiento de tarifas. Esto genera un costo de oportunidad directo: el dinero termina pagando la ineficiencia (como el robo de energía, fallas técnicas e impagos) en lugar de destinarse a la modernización de subestaciones, medidores y transformadores esenciales para estabilizar el sistema a largo plazo. [1, 2, 3]
Si te interesa profundizar más sobre este panorama, dime si deseas que busquemos detalles acerca de:
El plan de inversión de US$750 millones que anunció el Gobierno para intentar mitigar las pérdidas en el periodo 2027-2028.
El desglose de pérdidas individuales de Edeeste, Edesur y Edenorte.
Las sugerencias de organismos como el FMI o el BID respecto a la focalización del subsidio.


