El grupo de personas mayores de 60 años pasará de representar 14.5% de la población en 2025 a 25,1% en 2050.
Martín Polanco / El Caribe
La región atraviesa una transformación demográfica acelerada que reducirá el ritmo de expansión de la fuerza laboral y aumentará la demanda de servicios de salud, cuidados de largo plazo y protección social, según un documento de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal).
El organismo advierte que este proceso ocurre mientras los países enfrentan problemas estructurales que limitan su capacidad de crecer, entre ellos la baja productividad, la desigualdad, la débil movilidad social y las dificultades institucionales. Uno de los principales cambios es el descenso de la fecundidad. En 2024, la tasa global se situó en 1.8 hijos por mujer, por debajo del nivel de reemplazo de 2.1, que la región alcanzó en 2014. La reducción ha sido más rápida que en otras regiones desarrolladas.
La Cepal señala que la menor fecundidad está relacionada con factores como una mayor participación de las mujeres en el mercado laboral, el aumento del acceso a la educación y a métodos anticonceptivos, además del retraso en la edad de la maternidad.
Tambien la esperanza de vida continúa aumentando. Para 2025 alcanzó un promedio regional de 76 años, con 79 años para las mujeres y 73.1 para los hombres. Estos cambios están acelerando el envejecimiento poblacional. La mediana de edad, que era inferior a 18 años en 1950, llegó a 31 años en 2024 y se proyecta que alcance los 40 años en 2050.
El grupo de personas mayores de 60 años pasará de representar 14.5% de la población en 2025 a 25,1% en 2050. Dentro de ese segmento, el mayor crecimiento se producirá entre quienes tienen 80 años o más. Para las economías, el cambio implica el fin del bono demográfico y una menor disponibilidad de trabajadores, mientras aumenta la cantidad de personas que requerirán pensiones, atención sanitaria y servicios de cuidado.
La Cepal considera que este escenario obliga a los gobiernos a replantear sus políticas laborales, educativas, sanitarias y de protección social, con una planificación de mediano y largo plazo.
El organismo identifica una oportunidad en la migración internacional. Los flujos intrarregionales han aumentado desde aproximadamente 2016 y pueden desacelerar temporalmente el envejecimiento y la caída de la población en edad de trabajar en los países receptores.
Sin embargo, el envejecimiento ocurre en una región que todavía enfrenta desigualdad, baja creación de empleos y sistemas de protección social con limitaciones. Por eso, la Cepal plantea que las respuestas no deben abordarse de manera aislada.
El financiamiento y las políticas son importantes
La expansión de los servicios de cuidado, dice la Cepal, es una de las áreas que requerirán mayor atención. La demanda de estos servicios ya supera la oferta disponible para distintos grupos, incluidos niños, personas mayores con dependencia y personas con discapacidad. El documento plantea que la respuesta debe integrar políticas laborales, educativas, sanitarias, de cuidados y protección social, acompañadas de financiamiento suficiente.
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