Ernesto Díaz Álvarez

El envejecimiento afecta prácticamente a todas las especies existentes del planeta y a pesar de los temores e incertidumbres asociados a la vejez, aun es un estado al que todo ser humano desea llegar.
El envejecimiento es un proceso paulatino y gradual de deterioro de la capacidad funcional del organismo, posterior a la madurez intrínseco e irreversible, que a la larga conduce a la muerte.
Principales cambios morfológicos cardiacos durante el envejecimiento
Aumenta el grosor de las paredes del ventrículo izquierdo.
Aparecen calcificaciones en la válvula mitral y en menor medida de la tricúspide, tiende a la degeneración mixoide.
Aparecen áreas de fibrosis (expansión de micro infartos).
Las coronarias se hacen más rígidas y estrechas por la pérdida de tejido elástico.
Se produce una reducción progresiva del consumo máximo de oxígeno (capacidad aeróbica).
Principales cambios funcionales cardiacos que se producen con el envejecimiento
Aumentan la tensión arterial y la poscarga.
Existe peor llenado ventricular y peor perfusión coronaria.
La aurícula tiene una mayor participación en el llenado ventricular.
Vivimos en una población envejecida y esta tendencia se mantiene en alza.
El envejecimiento conlleva perdidas en nuestras reservas funcionales y mayores posibilidades de claudicación y deterioro cualquier órgano o aparato, incluido el cardiovascular.
En los cambios asociados al proceso de envejecer desempeñan su papel factores intrínsecos (derivados de nuestra propia carga genética) y otros extrínsecos (vinculados a la historia a la historia previa de enfermedades o los factores de riesgos).
Los cambios estructurales cardiacos asociados al envejecimiento afectan al musculo cardiaco (el miocardio), las válvulas, el sistema eléctrico de conducción y las arterias coronarias.
Las posibilidades de enfermar del corazón aumentan con la edad, los procesos mas frecuentes son la insuficiencia cardiaca.
La enfermedad coronaria y la hipertensión arterial.
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