SANTO DOMINGO.R.D.— En la República Dominicana, las enfermedades cardiovasculares y la muerte súbita cardíaca (infartos) representan la mayor causa de fallecimiento, superando de forma sostenida a los distintos tipos de cánceres e incluso duplicando su impacto en la mortalidad general del país.
El panorama llama nuevamente la atención sobre la importancia de cuidar el corazón, debido a que factores como la hipertensión arterial, el tabaquismo, la obesidad, el sedentarismo y los antecedentes familiares pueden aumentar considerablemente las posibilidades de desarrollar problemas cardiovasculares.
Panorama de la Mortalidad en el País
Las afecciones isquémicas del corazón lideran de manera consecutiva los registros oficiales de defunciones del Ministerio de Salud Pública. Se estima un promedio alto de decesos diarios vinculados a complicaciones cardíacas a nivel nacional.
Los infartos agudos de miocardio ocurren cada vez con más frecuencia en adultos jóvenes debido a nuevos hábitos de riesgo
De acuerdo a informaciones publicadas por Listín Diario, los fallecimientos vinculados a los infartos tienen un peso considerable dentro de la mortalidad nacional, llegando a superar individualmente a diferentes tipos de cáncer.
Factores de Riesgo Principales
—Estilo de vida: Sedentarismo, obesidad y mala alimentación alta en sodio.
—Hábitos nocivos: Tabaquismo, uso de vapeo y consumo excesivo de alcohol mezclado con bebidas energizantes.
—Condiciones médicas: Hipertensión arterial no controlada y diabetes.
—Salud mental: Altos niveles de estrés, ansiedad y trastornos del sueño
Prevenir antes de llegar a una emergencia
El panorama refuerza la necesidad de realizar controles periódicos de la presión arterial, vigilar los niveles de colesterol y azúcar en sangre, mantener un peso adecuado, evitar el tabaco e incorporar actividad física regularmente.
También resulta importante acudir rápidamente a un centro de salud ante señales compatibles con un posible infarto, especialmente dolor o presión intensa en el pecho, dificultad para respirar, sudoración repentina o molestias que pueden extenderse hacia brazos, espalda, cuello o mandíbula.
Las enfermedades del corazón no deben verse únicamente como un problema de personas de edad avanzada. La acumulación de factores de riesgo puede comenzar mucho antes, haciendo de la prevención y los chequeos médicos herramientas esenciales para reducir las posibilidades de sufrir complicaciones graves.



