De acuerdo con sus estimaciones, antes de la PPA el país producía entre el 75% y el 80% de la carne de cerdo que consumía, mientras que actualmente dependería de las importaciones para cubrir cerca del 90% de la demanda.
Hensy Martínez
SANTIAGO. R.D.— Cinco años han pasado desde el 28 de julio de 2021, cuando las autoridades confirmaron los primeros casos de peste porcina africana (PPA) en República Dominicana. Desde entonces, el país pasó de producir la mayor parte de la carne de cerdo que consumía a depender cada vez más de las importaciones, mientras persisten cuestionamientos sobre el manejo de la enfermedad y el futuro del sector porcino.
Carlos Trincado, especialista en peste porcina africana, considera que, cinco años después de detectarse oficialmente la enfermedad en el país, las medidas adoptadas por las autoridades no lograron contenerla y permitieron que se convirtiera en un problema endémico.
Según explicó, cuando se notificaron los primeros casos, el virus ya habría circulado durante varios meses, lo que explicaría su rápida expansión a otras provincias.
“Las estadísticas demuestran que la enfermedad no se ha controlado. Las importaciones aumentaron de forma sostenida mientras la producción nacional fue desapareciendo», sostuvo.
De acuerdo con sus estimaciones, antes de la PPA el país producía entre el 75% y el 80% de la carne de cerdo que consumía, mientras que actualmente dependería de las importaciones para cubrir cerca del 90% de la demanda.
Además, el especialista cuestionó la gestión realizada por el Ministerio de Agricultura y la Dirección General de Ganadería, al considerar que los programas de bioseguridad, la reducción de la crianza de traspatio y las pruebas con vacunas experimentales no produjeron los resultados esperados.
«Todas las medidas que han hecho en todos estos años han sido atroces. Nunca escucharon a los especialistas en peste porcina africana de República Dominicana ni a los expertos del extranjero», señaló.
Impacto en otros sectores
De acuerdo con el médico veterinario, el incremento de las importaciones de carne de cerdo, que pasaron de 58,648 toneladas antes de la aparición de la PPA a 96,122 toneladas en 2025, no solo ha afectado a los porcicultores, sino también a toda la cadena productiva vinculada al sector.
Trincado sostiene que el impacto se ha extendido a clínicas veterinarias, distribuidores de medicamentos e insumos pecuarios, trabajadores de granjas, transportistas y pequeños productores que dependían de la actividad porcina para generar ingresos.
«Desapareció la industria porcina dominicana como tal y, con ella, también se perdió la soberanía y la seguridad alimentaria en la producción de carne de cerdo», afirmó.
En ese sentido, Trincado sostuvo que, entre 2021 y finales de 2026, los productores dominicanos habrán dejado de generar alrededor de US$700 millones por concepto de producción de carne de cerdo, mientras que las importaciones acumuladas superarían los US$1,500 millones.
Por ello, consideró que la solución pasa por implementar un programa de erradicación del virus, similar al desarrollado en la década de 1980, cuando República Dominicana logró eliminar la enfermedad y se convirtió en un referente regional.
Según indicó, este proceso debe estar acompañado de estrictas medidas de bioseguridad y de una posterior reconstrucción del hato porcino nacional, pues a su juicio, continuar conviviendo con la enfermedad solo prolongará la dependencia de las importaciones y dificultará la recuperación del sector.
«La única solución hoy es erradicar el virus. República Dominicana tiene las condiciones para hacerlo y reconstruir su producción porcina con mejores estándares sanitarios», concluyó.
(c) Listín Diario



