Cuestionó que desde Cuba se calificara de servil la actuación dominicana y recordó la dependencia económica que mantuvo ese país respecto a la antigua Unión Soviética
ROSA SOTO
SANTO DOMINGO. R.D.— El comentarista y coordinador de El Sol de la Mañana, Julio Martínez Pozo, dijo este lunes que Cuba no tiene moral para llamar “servil” a la República Dominicana y afirmó que entre los nueve integrantes de la representación diplomática cubana que salieron recientemente de República Dominicana había personas que, según sostuvo, estaban vinculadas a actividades de espionaje y seguridad ajenas a las funciones propias de una misión diplomática.
Martínez Pozo abordó el tema al referirse a la salida del país de nueve diplomáticos cubanos junto a sus familiares, quienes, de acuerdo con su exposición, fueron requeridos por las autoridades dominicanas para abandonar el territorio nacional con celeridad y partieron durante la madrugada del domingo.
El comentarista calificó como lamentable el incidente diplomático y criticó la respuesta atribuida a Cuba, que, según explicó, acusó a República Dominicana de actuar de manera servil frente a Estados Unidos.
Sin embargo, el punto central de sus declaraciones estuvo relacionado con las actividades que, aseguró, desarrollaban algunos miembros de la delegación cubana.
“Nosotros no podemos tampoco hacernos los chivolocos ante el hecho de que ustedes establezcan en una misión diplomática personas dedicadas al espionaje y a temas de seguridad que escapan a las funciones diplomáticas”, manifestó Martínez Pozo durante su comentario en El Sol de la Mañana.
El comunicador sostuvo, además, que dentro del grupo que abandonó República Dominicana había personas cuyos antecedentes y actividades eran conocidos.
“Porque entre esos nueve que se van, hay dos parejas que todo el mundo conoce cuál es su historial. Todo el mundo conoce cuál es su historial y qué actividades llegaron a desarrollar”, expresó.
Las afirmaciones sobre supuestas labores de espionaje corresponden a Martínez Pozo. En el material suministrado no se aporta documentación oficial que permita confirmar de manera independiente que los diplomáticos señalados realizaban esas actividades.
Critica acusación de “servilismo” contra RD
Martínez Pozo cuestionó que desde Cuba se calificara de servil la actuación dominicana y recordó la dependencia económica que mantuvo ese país respecto a la antigua Unión Soviética.
“¿Somos serviles, porque ustedes tienen moral para hablar de eso? Maldito país que todo lo que exhibía, lo exhibía en base a un programa de ayudas económicas que tenía de la Unión Soviética y que era totalmente dependiente de la Unión Soviética”, expresó.
Aunque reconoció la fuerte dependencia económica y comercial que República Dominicana mantiene respecto a Estados Unidos, sostuvo que eso no impide que las autoridades dominicanas adopten decisiones soberanas cuando consideran que existen actuaciones incompatibles con las funciones diplomáticas.
Según Martínez Pozo, el Gobierno dominicano manejó el incidente dentro del terreno diplomático y evitó convertirlo en una confrontación pública, por lo que consideró injustificada la reacción cubana.
Destaca designación de Joel Santos frente al CUED
En otro orden, Martínez Pozo analizó los recientes movimientos realizados por el presidente Luis Abinader en distintas áreas del Gobierno y consideró especialmente relevante la designación de Joel Santos para asumir responsabilidades al frente del Consejo Unificado de las Empresas Distribuidoras de Electricidad (CUED).
A juicio del comentarista, el movimiento adquiere especial importancia debido a la situación que atraviesa el sector eléctrico, al que definió como una de las áreas más críticas para la administración gubernamental.
“Joel Santos puede conocer poco el sector, pero es un gerente, es un gerente, ahí se necesita un gerente”, afirmó Martínez Pozo, quien consideró necesario que el funcionario se rodee de técnicos y especialistas capaces de contribuir a la recuperación del sistema eléctrico.
También valoró la designación de Víctor “Ito” Bisonó en la Cancillería y mencionó otros movimientos realizados por el mandatario, aunque sostuvo que el cambio relacionado con el sector eléctrico figura entre los de mayor trascendencia.
La Restauración también fue una guerra contra el santanismo
Durante su intervención, Martínez Pozo dedicó además parte de su comentario a la Guerra de la Restauración y planteó que el conflicto desarrollado entre 1863 y 1865 no debe interpretarse exclusivamente como una lucha contra las restricciones impuestas por España tras la anexión.
Según explicó, la insurrección restauradora tuvo también un fuerte componente político interno contra el santanismo representado por Pedro Santana.
“La Guerra de la Restauración no era solo una guerra contra las restricciones que España había impuesto después de la anexión, era también una guerra contra el santanismo”, sostuvo.
Martínez Pozo agregó que una parte importante de los generales que se levantaron en armas estaba vinculada al baecismo y que entre las consignas existentes durante el conflicto figuraban tanto la defensa de la República como el respaldo al expresidente Buenaventura Báez.
En ese contexto, sostuvo que el enfrentamiento estuvo marcado por el antisantanismo, el rechazo a las restricciones derivadas de la anexión y las disputas entre los principales grupos políticos que dominaban la vida nacional durante ese período.
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