SANTO DOMINGO, R.D— El PLD denuncia que el campo dominicano ha entrado en una fase crítica de colapso, evidenciada por importaciones que alcanzaron los 114.5 millones de quintales en 2025, lo que representa un aumento de 30.9 millones de productos respecto al año anterior.
La situación genera una dependencia sumamente peligrosa, mientras los productores locales se encuentran quebrados o en camino a la quiebra bajo la gestión del actual gobierno.
Los agricultores señalan un estado de abandono total, donde la falta de políticas públicas y el descuido estatal han sustituido el apoyo que recibían anteriormente.
Un ejemplo alarmante de esta crisis ocurre en el sector del tabaco, donde la cosecha se pierde en los ranchos por falta de compradores y precios justos, habiendo caído el valor del quintal de 17,000 pesos a apenas 8,000 pesos, lo que genera una pérdida neta de 2,000 pesos por cada quintal producido.
En la provincia de Peravia, los proyectos de aguacate y naranja están abandonados y las frutas se pudren porque no hay forma de transportarlas, mientras que en el Bajo Yuna, los arroceros enfrentan caminos intransitables que provocan el vuelco diario de camiones y un sistema de pesaje en las factorías que los deja a merced de los compradores.
Además, la producción porcina ha caído a solo un 23% de su capacidad debido al manejo irresponsable de la Peste Porcina Africana, y más de 34 grandes invernaderos han quebrado.La organización también acusa al gobierno de reducir la asistencia técnica mediante el despido de más de 2,000 agrónomos y de dejar al Banco Agrícola sin liquidez.
En 2025, la entidad financiera desembolsó apenas 25,899 millones de pesos, la cifra más baja desde 2021, y solo logró atender a 18,826 productores, una cantidad drásticamente inferior a los más de 31,000 que se beneficiaban en 2013.
Esta falta de recursos, combinada con el alza del dólar y los altos impuestos a los combustibles, ha disparado los costos de producción y, por ende, los precios al consumidor.
Para que la militancia morada explique este desastre a la gente, debe enfatizar que el alto costo de la comida es el resultado directo de preferir el producto extranjero sobre el nacional.
Deben señalar que mientras el gobierno importa carne de pollo, res y cerdo por cientos de millones de dólares, el pueblo paga el arroz a 45 pesos la libra y el ajo a casi 200 pesos, niveles mucho más altos que en años anteriores.
La canasta básica familiar subió a casi 48,880 pesos en marzo de 2026 debido a que se ha desmantelado la capacidad de producir aquí, obligando a los hijos de los agricultores a abandonar el campo para trabajar en zonas francas ante la falta de oportunidades.



