Kiev advierte de que Moscú podría recurrir a armas nucleares tácticas si se siente acorralado en el frente
Carmen Oporto
La guerra de Ucrania continúa con un intercambio de ataques centrado principalmente en infraestructura estratégica y sin perspectivas, al menos de forma inminente, de un final. En lo que va de año Rusia ha impulsado dos treguas. La primera fue declarada con motivo de la Pascua ortodoxa, con una duración de 32 horas. Ambas partes acordaron respetar el alto el fuego ordenado por el presidente ruso, Vladimir Putin, y que el ucraniano Volodimir Zelenski propuso más de una semana antes. Como en ocasiones anteriores, durante este periodo reinó una calma relativa en el frente, no obstante, en otros puntos se siguieron registrando incidentes.
La segunda tregua fue anunciada el pasado lunes de nuevo por el Kremlin y está motivada por el Día de la Victoria, fecha en la que Moscú conmemora la lucha contra la Alemania Nazi. De forma paralela, advirtió que llevaría a cabo un «ataque masivo con misiles» contra Kiev si intenta interrumpir las celebraciones en Moscú.
Rusia podría recurrir a las armas nucleares
Sin embargo, estos gestos parecen chocar con las verdaderas intenciones de Moscú sobre el campo de batalla. El comandante militar ucraniano, Roman Kostenko, afirmó al medio de Canal 24 que si el Kremlin siente que pierde la contienda, recurrirá a las armas nucleares tácticas.
Kostenko sostiene que los objetivos serían bases militares, infraestructuras, centros de toma de decisiones y grandes ciudades, así como concentraciones de tropas ucranianas. En este contexto, el comandante apostó por mejorar el nivel de preparación y respuesta de las fuerzas, para lo que ha presentado un proyecto de ley que propone separar la estrategia de seguridad biológica, química y nuclear de la ley de seguridad nacional.
Defender el territorio
Con anterioridad, Putin aseguró estar dispuesto a usar armas nucleares para defender el territorio nacional. Estas consisten en pequeñas ojivas nucleares con sistemas de lanzamiento que se pueden usar tanto en el campo de batalla, como en un ataque limitado. De hecho, la descarga radiactiva es significativamente menor, así como su alcance, lo que las distingue de las armas nucleares «estratégicas». Estas últimas suelen formar parte de la disuasión nuclear entre potencias.
El arsenal ruso de armas nucleares cuenta con unas 5.449 ojivas nucleares, según la Nuclear Threath Initiative (NTI). De estas se estima que entre 1.000 y 2.000 se corresponderían con ojivas nucleares tácticas. La Federation of American Scientists afina más y sitúa la cifra próxima a 1.500 ojivas no estratégicas.
(c) LA RAZÓN (05.05.2026)



