La Serie Mundial de la MLB 2026 pasará a la historia como el «Clásico Inédito» Por primera vez desde 1980, dos franquicias sin títulos en sus vitrinas, los Milwaukee Brewers y los Tampa Bay Rays, se citaron en octubre para poner fin a su sequía. Los dos primeros capítulos en el American Family Field de Wisconsin han dejado claro que ninguno cederá un centímetro
Juego 1: El rugido de la «Crema» y la recta de las 100 millas
El viernes 23 de octubre, las calles de Milwaukee se convirtieron en un festival desde las 9 de la mañana. La afición arropó a unos Brewers que venían inspirados tras barrer a los Dodgers. Bajo el techo cerrado del estadio, la atmósfera era eléctrica.
El novato Jacob Misiorowski tomó el montículo por Milwaukee y de inmediato congeló a los Rays con su recta supersónica de más de 101 mph. En la acera de enfrente, el mánager de Tampa Bay, Kevin Cash, sorprendió abriendo con Nick Martinez para guardar sus ases. La estrategia tambaleó temprano: en la misma primera entrada, el icónico Christian Yelich conectó un triple remolcador y William Contreras lo trajo al plato para poner el 2-0 a favor de la localía
Aunque Junior Caminero y los Rays intentaron reaccionar, el receptor Contreras controló las bases defensivamente. El drama llegó en el noveno inning cuando el cerrador Trevor Megill concedió una carrera, pero terminó ponchando a Jonny DeLuca con hombres en posición anotadora tras una jugada cantada inicialmente como doble play que fue revertida por revisión de video. Resultado final: Brewers 3, Rays 2
Juego 2: La rebelión de los «Salvavidas» de Murphy
El sábado 24 de octubre parecía el día de la venganza de Tampa Bay. Los Rays castigaron temprano al abridor Logan Henderson con un feroz racimo de cuatro carreras en la primera entrada, coronado por un cuadrangular de dos carreras del receptor Liam Hicks. Un balde de agua fría de 4-0 que enmudeció a Wisconsin.
Pero el mánager Pat Murphy tiene un equipo que no sabe rendirse, plagado de jugadores de perfil bajo a quienes llama cariñosamente sus «Life Savers» (dulces salvavidas). La remontada comenzó byte a byte contra el as de los Rays, Drew Rasmussen. Un jonrón solitario de Sal Frelick (su primero en tres meses) encendió la chispa para empatar el juego
La redención completa llegó en la séptima entrada en los tenis del campocorto novato Cooper Pratt. Pratt, quien había cometido un costoso error defensivo en el primer inning, se paró en la caja de bateo y conectó un imparable productor ante el delirio colectivo para poner el 5-4 definitivo. El bullpen local bajó la cortina y Aaron Ashby abanicó a Yandy Díaz para el out 27, dejando la serie en jaque. Resultado final: Brewers 5, Rays 4.



