José Peguero
SANTO DOMINGO, R,D.— El jurista Yan Carlos Martínez lanzó una dura crítica contra el nuevo informe pericial depositado por los técnicos de la defensa en el denominado caso Jet Set, advirtiendo que el documento técnico constituye un intento de desviar la atención de las pruebas fundamentales y que «contradice la lógica más elemental».
A juicio del profesional del derecho, el informe presentado por los imputados busca sepultar la realidad de los hechos bajo un entramado de tecnicismos y narrativas manipuladas.
«Un traje a la medida» bajo apariencia técnica
Martínez fue enfático al señalar que la estrategia de la defensa busca evadir las responsabilidades penales mediante argumentos que no resisten un análisis lógico.
«El nuevo peritaje depositado por los imputados en el caso Jet Set, hecho por sus técnicos, pareciera y podría interpretarse como un traje a la medida diseñado para construir impunidad. Bajo una apariencia de rigor técnico, lo que realmente luce buscar es enterrar la verdad bajo una capa de argumentos y falacias de argumentación técnica», afirmó el jurista.
El abogado advirtió que el proceso judicial no puede limitarse a una simple disputa de opiniones entre ingenieros, puesto que existe un acervo probatorio documental y testimonial que resulta irrefutable.
El peso de las pruebas: Chats de WhatsApp y testimonios
Para Martínez, el núcleo del debate jurídico no radica en «cuáles técnicos hablan o escriben más bonito», sino en determinar si los imputados —los hermanos Espaillat— tenían pleno conocimiento del riesgo antes de que ocurriera el colapso.
De acuerdo con el abogado, los elementos probatorios clave que la defensa no puede borrar son:
- Testimonio de Gregory Adames: Las declaraciones del testigo dan cuenta de un deterioro evidente, claro y progresivo en la estructura del techo.
- Conocimiento previo: Las evidencias señalan que los hermanos Espaillat estaban al tanto de esta situación desde la tarde del 7 de abril.
- Evidencia digital: Las conversaciones y chats de WhatsApp confirman de manera precisa que los imputados sabían perfectamente que el techo estaba desprendiendo pedazos de concreto horas antes de la tragedia.
«Esa es la prueba que no se puede borrar con ningún informe técnico. ESA ES LA DISCUSIÓN», enfatizó Martínez.
La facultad de los jueces ante la «Sana Crítica»
El togado recordó que, según el ordenamiento jurídico penal, los tribunales cuentan con la facultad y la obligación legal de aplicar el principio de la sana crítica al momento de emitir un fallo, lo que les permite evaluar de forma conjunta y armónica todas las evidencias.
«Los jueces no están atados a lo que establezca un peritaje u otro. Pueden —y deben— descartar un peritaje cuando este contradiga el resto de la evidencia del proceso», explicó.
Finalmente, Martínez reiteró que cuando un informe técnico choca de frente con la realidad demostrada por testigos y documentos, la obligación del tribunal es apartarlo, concluyendo que la respuesta sobre si los hermanos Espaillat pudieron evitar la tragedia con el conocimiento que tenían es, a la luz de las pruebas, «claramente que sí».
(c) Ensegundos.do (26.05.2026)


