AFP
Después de años de pulso con la familia real británica, el príncipe Enrique parece anhelar la reconciliación con su regreso como hijo pródigo al Reino Unido tras seis años de alejamiento voluntario en Estados Unidos.
La prensa británica anunció recientemente que Enrique, de 41 años, hijo menor del rey Carlos III y hermano del príncipe heredero Guillermo, dejará atrás su etapa en California.
Allí se mudó en 2020 junto a su mujer estadounidense Meghan Markle, de 45 años, y al primer hijo de ambos, Archie, nacido en 2019, tras desavenencias con la familia real británica.
Ya en Estados Unidos, la pareja tuvo una hija, Lilibet, que nació en 2021.
Durante su estancia en California, Enrique publicó su autobiografía, «En la sombra», en la que narró su infancia, marcada por la muerte de su madre, la princesa Diana, su aversión a la prensa sensacionalista británica, y sus discusiones con su hermano Guillermo.
En ese libro reprochaba a la familia real varios desencuentros con él mismo y su esposa Meghan, una estadounidense mestiza con quien se casó en mayo de 2018.
Para el historiador monárquico Ed Owens, un factor que motiva el regreso «es la reconciliación con el rey y con la familia en un sentido más amplio».
«Si esas heridas no se curan, pueden tener un impacto realmente perjudicial, no solo en las personas implicadas, sino también en la reputación de la institución», dijo a la
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