Los expertos explican que la manzanilla no actúa como un medicamento ni sustituye tratamientos médicos, pero puede formar parte de una rutina saludable cuando se combina con hábitos como una alimentación equilibrada, actividad física y un sueño reparador.
Tomar una taza de té de manzanilla antes de acostarse puede convertirse en un aliado para quienes buscan mejorar la calidad del sueño y reducir el estrés, de acuerdo con investigaciones citadas por especialistas en nutrición y salud.
La infusión contiene apigenina, un flavonoide de origen natural que ha sido estudiado por su capacidad para favorecer la relajación al interactuar con receptores del cerebro relacionados con el descanso. Además, diversos estudios sugieren que este compuesto podría contribuir a modular procesos inflamatorios en el organismo.
Los expertos explican que la manzanilla no actúa como un medicamento ni sustituye tratamientos médicos, pero puede formar parte de una rutina saludable cuando se combina con hábitos como una alimentación equilibrada, actividad física y un sueño reparador.
Asimismo, señalan que beber la infusión entre 30 y 60 minutos antes de dormir y dejarla reposar entre cinco y diez minutos permite aprovechar mejor sus compuestos naturales.
Aunque la manzanilla es considerada segura para la mayoría de los adultos, los especialistas recomiendan consultar con un profesional de la salud antes de consumirla de forma habitual si se padecen enfermedades, alergias o se toman medicamentos que puedan interactuar con esta planta.
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