Falta de pago mantenimiento, ocupación parqueos, tenencia de animales y consumo de estupefacientes son los problemas más comunes. Ruidos por música alta, la tendencia del Airbnb o renta corta que genera inseguridad, y la negativa de no asumir daños a vecinos por filtraciones o goteos de agua, también afectan
Yanet Féliz
SANTO DOMINGO. R.D.— La vida en edificios de apartamentos se ha convertido en un “infierno” para muchos condóminos, desde los estratos sociales más bajos hasta los más encumbrados, situación que daña la sana convivencia en esas viviendas.
El principal problema en la mayoría de los edificios, es la irresponsabilidad de dueños e inquilinos de no pagar las cuotas de mantenimientos y falta de sentido común; los conflictos por ocupación de parqueos y uso de áreas comunes que han generado ya hasta muertes en la Capital y otros lugares del país por las discusiones que se suscitan.
La tenencia de animales sin control, dígase perros y gatos, pese a que está prohibido en la mayoría de edificios es otro de los males que con frecuencia enfrentan a los dueños de apartamentos.
También se está dando a menudo el uso de estupefacientes que afecta la salud de los vecinos cuando el humo se expande por las ventanas de habitaciones y balcones; los ruidos estridentes por música a alto volumen y el uso de taladros y mandarrias en remodelaciones, en horarios o permitidos.
Una nueva práctica recurrente, es el alquiler las unidades en la modalidad de Airbnb o corta estadía, lo que genera intranquilidad entre los vecinos por la bulla e inseguridad que acarrea la entrada de personas extrañas.
“Otro problema es la ubicación de los acondicionadores de aire, el descuido y limpieza de las áreas verdes y comunes interiores, la caca de las mascotas, como también la mala colocación de la basura, igual los problemas de uso común de las tuberías que muchos vecinos no quieren asumir cuando hay filtraciones y escapes de agua de los baños y fregaderos, además cuando se tapan trampas de grasa y pozos sépticos, nadie quiere contribuir”, reveló una vecina del Condominio San Gerónimo, en la Zona Universitaria.
La falta de pago del mantenimiento agrava los problemas
Dado el crecimiento urbano acelerado que registra el país y en especial el Gran Santo Domingo, y con este la tendencia de las construcciones de viviendas de más de cinco niveles, son crecientes los problemas de convivencias.
Específicamente por la falta de pago de los servicios de mantenimientos, se afecta terriblemente las administraciones a la hora de cumplir el pago de luz, agua, gas común, basura, seguridad, nómina de empleomanía y otras eventualidades como el arreglo de ascensores cuando estos se dañan.

Eso obliga a que unos pocos carguen con la mayor responsabilidad de garantizar esos servicios, como además el pagar cuotas extraordinarias en ocasiones para responder a las exigencias de llevar una vida menos traumática.
Murió esperando que le tapen un goteo
Elva García, promotora de venta y renta de inmuebles por más de 20 años en el GSD, contó que el problema que percibe es una mala gestión de convivencia entre vecinos, que pueden ser propietarios o inquilinos.
“Yo tuve una triste experiencia de un abogado en Gascue, que siendo propietario de un segundo piso penosamente perjudicaba a una señora con un goteo que nunca arreglaba, y la vecina de abajo tuvo que convivir con una cubeta entre la entre la cocina y área de lavado hasta que murió, porque él nunca lo arregló; ella le decía tengo un plomero para arreglarlo y cuando subían daba una contraorden”, comentó Elva García.
Tras especificar que en muchos casos los afectados tienen que acudir a tribunales en busca de soluciones, narró que los problemas de las filtraciones en ocasiones van de un cuarto a un primer piso; en el caso de los de Airbnb se han dado que grupos de vecinos que han tenido en hacer uso de abogados para impedir la renta de unidades en sus comunidades.
Una buena parte de los afectados revelan las quejas, pero igual piden omisión de sus nombres para evitar represalias entre los vecinos.
Condómine debe casi el valor de apartamento en mantenimiento
Entre las experiencias contadas, EL DIA se enteró de que en una de las tres exclusivas torres de Malecón Center, uno de sus propietarios ya debe RD$15 millones de pesos en mantenimiento acumulados desde hace cinco años, y está a punto de perderlo ante las acciones legales que lleva a cabo la administración.
“Aquí el problema es que no cubren por completo la cuota de mantenimiento a tiempo y se acumulan atrasos inmanejables lo que afecta a la administración con el pago de servicios, como luz, basura, seguridad y TSS”, comentó un condómine tras especificar que allí las cuotas oscilan entre los 5 mil y 35 mil pesos, dependiendo de los metros cuadrados del apartamento o espacio comercial.
Significó que, mientras tanto, en el complejo que opera una plaza comercial y hotel, se ven afectados un buen grupo de vecinos que tienen que pagar cuotas extraordinarias y asumir aumentos para poder cubrir las necesidades mencionadas.
Otras quejas
En el Residencial Villa Progreso del ensanche La Fe, dieron cuentan de que vecinos que tiran agua al limpiar o con la colocación de plantas ornamentales afectando a los vecinos de la parte más baja; también se quejan del tendedero de ropas en las ventanas afeando la visual del edificio.
Las quejas del ruido y uso de estupefacientes se repiten además entre vecinos del Residencial Doña Carmen, en la Jacobo Majluta; como además se añade el problema de los anexos ilegales un ejemplo de esto se registra en el Edificio Curvo, en la Santomé esquina Santiago Rodríguez de la Zona Colonial.
“Aquí tenemos el problema de no contar con una junta de vecinos, somos más de 25 apartamentos entonces nadie paga mantenimiento ni tampoco se quieren pagar la luz común, no se puede limpiar ni pintar el edificio y los conflictos por los parqueos son el día a día”, añadió otro entrevistado.
La gran pregunta: ¿A quién recurrir ante la indiferencia de las autoridades a cargo de las soluciones de conflictos?
(c) El Día Digital


