El café quemado o recalentado pierde antioxidantes, cambia su sabor y puede causar molestias digestivas, especialmente si se almacena mal
Alberto Daniel Barboza
Aunque tomar café quemado o recalentado no representa un peligro inmediato para el organismo, expertos en salud advierten que además de reducir beneficios y afectar el sabor, existe el riesgo de sufrir molestias digestivas.
Dejar café preparado y calentarlo horas después puede ser un hábito práctico, sin embargo, cuando se practica con frecuencia aumenta la probabilidad de experimentar irritación estomacal.
Qué ocurre cuando tomas café quemado
Diversas investigaciones han analizado el café por sus posibles efectos sobre la salud cuando existe una exposición elevada y prolongada al calor.
Según el portal Bean & Bean Coffee Roasters, los médicos señalan que puede irritar el tracto digestivo y provocar molestias estomacales.
Otro efecto importante es la pérdida de antioxidantes. El exceso de calor destruye parte de estos compuestos naturales, reduciendo algunas de las propiedades por las que el café suele ser valorado dentro de una alimentación equilibrada.
Cuando el café ya está preparado, al entrar en contacto con el aire comienza un proceso de oxidación. Con el paso del tiempo, las notas frescas desaparecen y son reemplazadas por un gusto más plano o rancio.
En este sentido, el café recalentado puede presentar una mayor acidez, lo que aumenta la probabilidad de sufrir ardor, reflujo gastroesofágico o molestias digestivas, especialmente en personas con estómago sensible.
El moho, lo más peligroso del café quemado y mal almacenado
El mayor peligro no está en recalentar el café, sino en consumirlo cuando ha sido almacenado de manera inadecuada.
El café tostado seco suele conservarse durante bastante tiempo si permanece en un recipiente hermético, protegido de la humedad y del calor. Sin embargo, cuando se almacena en ambientes húmedos, existe la posibilidad de que aparezca moho.
La presencia de moho sí representa un riesgo para la salud y obliga a desechar tanto el café molido como los granos contaminados.
Del mismo modo, si el café líquido permanece muchas horas a temperatura ambiente, especialmente en condiciones poco higiénicas, también es recomendable no consumirlo.
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